DEPORTES

Deportes: ¿Vale llorar en el basket?

Tengo que admitir que uno de mis placeres culposos en esta vida son las películas de deportes. Más aún, si bien el basket es mi deporte predilecto, considero que las mejores producciones son generalmente las películas de baseball. Y, dentro de ese rubro, una de mis preferidas es A League of Their Own, donde un ex – jugador alcohólico venido a menos (protagonizado por Tom Hanks) toma las riendas de un equipo de baseball de mujeres (liderado por Geena Davis).

En una de las escenas más divertidas, el entrenador le llama enérgicamente la atención a una de sus dirigidas por haber fallado una jugada crucial. Acto seguido, la jugadora rompe en llanto y el entrenador, perplejo por tal reacción, despotrica dejando bien en claro que, en el baseball, NO SE LLORA.

 

Esta escena hizo que me cuestionara: ¿Y en el basket? ¿Se vale llorar en el basket?

En líneas generales, al igual que en el baseball, yo diría que no. Por ejemplo, estas son algunas situaciones de basket comunes en las que no se debe llorar:

  • Si no te pasan la pelota.
  • Si te pasan la pelota pero te cae en la cara.
  • Si el entrenador o un compañero te grita.
  • Si pierdes un partido.
  • Si ganas un partido pero nadie se acerca a celebrarlo contigo.
  • Si te foulean. (Especialmente si no fue foul).
  • Si el entrenador no te mete al partido ni por medio minuto.
  • Si el entrenador te mete al partido pero te saca al primer error.

Sin embargo, analizando la diversidad de circunstancias en las que uno se puede ver involucrado en el basket, he podido identificar once (y solo once) casos en los que es aceptable permitirnos una, quizás dos, máaaaaaximo tres discretas lágrimas.

UNA LÁGRIMA

  • Cuando lees un emotivo artículo que le hace homenaje a uno de tus jugadores preferidos.
  • Cuando ves un pase perfecto.
  • Ante un gesto de fairplay notable.
  •  Cuando uno de tus jugadores preferidos se retira del deporte.

  • Cuando ves campeonar a tu equipo por primera vez luego de veinte infructuosos años de hinchaje.

DOS LÁGRIMAS

  • Cuando eres elegido Jugador Más Valioso y al recibir el premio agradeces a tu madre públicamente recordando todos los sacrificios que ella hizo por ti y tu hermano.
  • Cuando fallas un tiro libre a propósito porque quieres terminar el partido con 61 puntos para honrar a tu abuelo, asesinado unos días antes a sus 61 años.
  •  Cuando la NBA te cumple el sueño de ser drafteado a pesar de que cuatro días antes fuiste diagnosticado con una enfermedad que puso fin a tu carrera basketbolística.
  •  Cuando decides jugar un partido de Playoff unos días después del fallecimiento de tu hermana.
  • Cuando logras tu primer campeonato luego del fallecimiento de tu papá en el Día del Padre.

TRES LÁGRIMAS

  • Después de leer este artículo o si te llamas LeLlorón James.
David Thornberry
Gerente de Proyectos en Magia Digital.
Creador del primer fantasy game del fútbol peruano: www.futfan.pe
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