MARKETING

Marketing: La Fábrica de decisiones

Nuestro cerebro tiene la capacidad de decidir qué información que ingresa sirve o no. También, dónde y cómo almacenarla, según su interés. Es un gran archivero, donde lo más importante será almacenado en los primeros cajones o en el lugar donde será más fácil de encontrar, ya que nos permitirá tomar decisiones a corto o largo plazo.

En modo archivero, nuestro cerebro interactúa con el sistema límbico (emociones, sensaciones y miedos). Este sistema permite al cerebro absorber información de manera subconsciente, a través de los 5 sentidos.

Pero, como todo siempre tiene un opuesto, ante las emociones, sensaciones y miedos del sistema límbico, se impone el córtex, para filtrar toda la información que ingresa. Por ello, este sistema, al tener más información almacenada, tiene la última palabra al momento de decidir.

Así como nuestro gran archivero almacena información, también, fabrica químicos. Sobre todo, si se recibe algún estímulo, a través de los sentidos. Alguna vez te preguntaste por qué te sientes tan bien comprando en cierta tienda o por qué una persona te cae bien. Se debe a que, en dicha interacción, nuestro cerebro actúa bajo el sistema límbico.

Por ello, las estrategias de marketing sensorial funcionan muy bien en los supermercados, centros comerciales o, incluso, también la aplicamos en nuestra vida personal. ¿Por qué crees que nos arreglamos antes de ir a estudiar, trabajar, etc? o ¿Te imaginas cómo sería si en la sección carnes/pescados de un supermercado, emplearan la misma estrategia de olfato que en las panaderías?.

Jugar con los sentidos, importa y mucho. Las estrategias sensoriales pueden tomarse como incentivos positivos o negativos que generan diversas reacciones, según la información previa. Quién, alguna vez, no ha estado cerca de alguien desconocido que huele muy mal. Lo más probable es que si, a los dos meses, te presentan a la misma persona, la asocies a un mal momento y ya no quieras saber más de ella o, por lo menos, hasta que haga algo tan memorable que borre esa  información negativa de tu cerebro.

Entonces, dependiendo de los estímulos que reciba nuestro gran archivero, estos serán absorbidos y después analizados con información previa, para fabricar químicos que generarán rechazo o aceptación por algo.

El reto para las marcas y personas está en generar suficientes estímulos que permitirán al cerebro almacenar momentos agradables de por vida.

María Fernanda Román
De profesión, Publicista con especialización en Marketing. Vive enamorada de la Psicología del Consumidor y el Branding. Dicen que la curiosidad mató al gato…y fue así como llegó al mundo del eCommerce. Adicta a la Fotografía y los Tridents.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top