ECONOMÍA

Conociendo las Rondas de Inversión para Startups

Parte 2 – Mi experiencia levantando capital biotech en Silicon Valley

En el léxico de toda startup están los diferentes nombres de rondas de inversión. Existe la ronda pre-semilla, semilla, serie A, serie B, serie [colocar letra aquí] y si tienes mucha suerte puedes llegar a la última que es el Initial Public Offering (IPO) (en español, Oferta Pública Inicial (OPV)), es decir, salir a la bolsa.

Como les comenté en el artículo pasado. En el caso de mi empresa de biotecnología en San Francisco, nuestra primera ronda fue un pre-seed, donde la valorización estuvo determinado por el monto del dinero que IndieBio nos ofreció y un porcentaje establecido. En aquel momento la oferta era de $100,000 por el 8% de la empresa, valorizando de inmediato a nuestra startup en $1.25 millones. Hoy la misma aceleradora está invirtiendo $250,000 por el 12% de la startup, dándote una valorización de $2 millones.

Pero luego de levantar los $100,000 de IndieBio y un ronda puente de $25,000; aún estábamos al inicio del todo. La parte más complicada se venía y era la de levantar una ronda de $2MM. Para los que ya conocen mi historia, no lo logré. Es más, las negociaciones fueron tan duras que terminamos pidiendo $1.5MM porque todos los inversionistas nos decían que startups de biotech como las nuestras no podían levantar este tipo de montos y que no nos creyéramos una startup de Software-as-a-Service (SaaS). Les hicimos caso y así pudimos cerrar con el bien conocido micro-vc 500 Startups. En ese momento, la sensación que todas las dificultades pasaron tan solo fue una ilusión, lo más frustrante vino después. Nos imaginábamos que 500 Startups era suficiente como para animar a otros fondos a invertir en nosotros, pero no fue así. Lo que nos faltó fue un “lead investor”, es decir un inversionista que saque la cara por nosotros y que pueda juntar a otros inversionistas detrás suyo para cerrar la ronda. Los inversionistas son como un rebaño de ovejas que siguen al líder inversionista que ha puesto su pellejo en el juego. Esto hubiera sido especialmente bueno dado que ninguno de los 4 socios de Arcturus era de Silicon Valley y nuestras conexiones aún eran escasas. Después de muchas reuniones con inversionistas, tuvimos que aceptar que no estábamos logrando convencer a los inversionistas de nuestro negocio. Y ese fue el principio del final de nuestra aventura en Silicon Valley. Los inversionistas reciben tantas ofertas que tienen para escoger, y son las ofertas super atractivas las que ellos buscan sin cesar.

En resumen, lo que puedo sacar de mi experiencia es lo siguiente. Buscar a los inversionistas correctos, y estar detrás de ellos para que inviertan en tí. Además de contar con un producto ya desarrollado y poder contar con las métricas necesarias para que los inversionistas se interesen en tu startup. Toma tiempo desde que los conoces hasta que se sienten cómodos en invertir en tí (más aún en Latinoamérica) y es por eso que siempre aconsejo ir armando las relaciones con los inversionistas mucho antes de que pienses en pedirles dinero.

¡Suerte con tu levantamiento de capital!

 

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Jaime Sotomayor
Gerente de Aceleración en Wayra Perú. Egresado del “Graduate Study Program” de Singularity University en NASA Mountain View California. Reconocido por el MIT Technology Review en el 2015 como uno de los 5 peruanos innovadores menores de 35 años.
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