ECONOMÍA

25 años combatiendo el terrorismo

Hace 25 años se dio la captura de Abimael Guzmán Reynoso, marcando así el principio del fin de la organización terrorista Sendero Luminoso. El autodenominado “presidente Gonzalo” fue artífice de 28 atentados terroristas de gran magnitud entre 1980 y 1992, casi todos con víctimas mortales, que le significaron al país pérdidas económicas por 21,000 millones de dólares (Rosas Chávez, 2017). Este hito en la historia moderna, se dio gracias a las acciones realizadas por el Grupo Especial de Inteligencia del Perú –GEIN-en marcado contraste con los atroces resultados y crímenes cometidos por el grupo paramilitar Colina (CVR, 2003). No obstante, el terrorismo no paró con Guzmán.

Aunque la expectativa por derrotar definitivamente a grupos terroristas ha sido alta y las intenciones por alcanzar dicha meta han sido profusas, las cifras y la realidad apuntan hacia otro lado, más específicamente al valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Más aún, la difícil intervención militar de la zona permitió el vínculo entre narcotraficantes y las huestes senderistas. Así, según la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), en el Vraem se produce el 74% de la cocaína que en el Perú se produce en total (Hernández Sánchez, 2017).

La problemática actual alza algunas interrogantes: ¿Qué tanto de nuestro presupuesto nacional lo asignamos en defensa y qué tan eficiente es? ¿Cuáles son las acciones que está tomando el Estado Peruano para enfrentar a la amenaza narcoterrorista? ¿Son suficientes? Con ello, como se puede ver en el Cuadro Nº1, el gasto peruano en defensa como participación del PBI se ha reducido significativamente. Esto viene a contrastar con los ejemplos de otros países como Chile y México, cuyo gasto militar como proporción del gasto total de gobierno representan el 24% y 25%, respectivamente y alrededor del 3,6% del PBI de ambos países en promedio ((Calderón & Mendoza, 2016) ,(Mendoza, 2012)).

Cuadro 1:  Participación promedio en el Gasto Total y el PBI (1950-2015)

Fuente: (Calderón & Mendoza, 2016), elaboración propia

Inclusive, las asignaciones al entrenamiento y capacitación del personal, así como a la inversión en investigación y desarrollo militar han sido ínfimas, menos del 1% del presupuesto en defensa. Mientras que el 90% del presupuesto total se va en remuneraciones y gastos alimentación y movilización del personal militar ya existente (Calderón & Mendoza, 2016).

Aun así, algunas iniciativas como el Plan VRAEM en el 2012 han supuesto el incremento en el presupuesto de Defensa. En la actualidad, se ha asignado aproximadamente 400 millones de nuevos soles solo en operaciones militares y policiales, contando a la fecha con 29 bases militares, pero tan solo con 1 base policial anti-drogas. Esto esclarece la necesidad de invertir el presupuesto en defensa en estrategias que sean mucho más eficientes y permitan un verdadero desarrollo. De hecho, autores como Dunne y Uye (2014) afirman que la reducción del gasto militar innecesario en aspectos no productivos como salarios y la mejora en investigación y nuevas tecnologías de defensa contribuye al desarrollo de los países.

Son 25 años de logros y crecimiento, pero la evidencia empírica nos muestra que se pudo y se puede hacer más. No esperemos que la denominada “cuarta espada” vuelva a blandirse y abra con ella nuevamente el capítulo que miles de peruanos escribieron dando su vida por proteger nuestros ideales.


Fuentes:

Rosas Chávez, P. (12 de Setiembre de 2017). Abimael Guzmán: ¿qué atentados terroristas perpetró Sendero Luminoso? El Comercio.

CVR. (2003). Informe Final. Lina.

Hernández Sánchez, R. (13 de Setiembre de 2017). ¿Por qué no se ha logrado derrotar a Sendero Luminoso en el Vraem? El Comercio.

Calderón, W., & Mendoza, J. (2016). Gasto Militar en el Perú: 1900-2015. En W. Calderón, & J. Mendoza, Gasto Militar en el Perú: 1900-2015 (págs. 164-166). Lima: Universidad del Pacífico.

Mendoza, J. (2012). El presupuesto de Defensa y la Caja de Pensiones. IDEELE.

Dunne, P., & Uye, M. (2014). Defence Spending and Development. En A. T. H. Tan, The Global Arms Trade: A Handbook (págs. 293-305). Londres: Routledge.

Alberto Saldarriaga
Wanna be Economista de la UP. Con gran interés en el trabajo de consultoría e investigación de políticas sociales que garanticen un desarrollo económico sostenible, según la coyuntura y entorno de cada país. Además, me considero un melómano, cinéfilo y apreciador del arte.
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