DEPORTES

Opinión: La purita verdad de hacer cardio o pesas en el gimnasio

Esta columna va dirigida a quienes temen cualquier ejercicio que no sea el típico “cardio”; aquellos que van contentos al gimnasio sólo para disfrutar ya sea del spinning, baile, elíptica, bicicleta o similares, pero cuando les sugieren comenzar con entrenamientos que incluyan peso se asustan y salen disparados. Esta columna va dirigida al miedo relacionado con la idea de que cargar peso equivale a aumentar de peso y a no reducir medidas.

Existen dos tipos de ejercicio físico: aeróbico y anaeróbico. El aeróbico, más conocido como cardio, incluye cualquier actividad física de larga duración que requiera mayor resistencia pero menor fuerza, tal como trotar y bailar. Por otro lado está el anaeróbico, que considera cualquier ejercicio de corta duración que implique un mayor nivel de fuerza para llevarlo a cabo, como por ejemplo el levantamiento de peso. Es así como algunos ejercicios se entrenan para desarrollar resistencia mientras otros desarrollan la fuerza. Sin embargo, ambos tipos de ejercicio se complementan el uno al otro y mejoran su desempeño si van de la mano, y veremos por qué.

Los ejercicios aeróbicos son, de hecho, los principales en cuanto a la mayor utilización de grasas durante la realización de la actividad física misma. En otras palabras, cuando realizas un ejercicio cardiovascular logras “quemar” en gran medida las reservas de grasa en ese momento. Por otro lado, los ejercicios anaeróbicos son los responsables de aumentar la masa muscular. Y es que por fuera una mayor masa muscular se luce con un cuerpo tonificado, mientras que por dentro ocurre algo muy curioso: cuando realizamos ejercicios que entrenan fuerza se generan mitocondrias, las cuales refuerzan y prolongan la utilización de reservas de grasa y la quema de calorías incluso habiendo concluido el ejercicio, permitiendo que el cuerpo siga quemando calorías en mayor escala incluso hasta durante las 24 horas posteriores a haber terminado de entrenar, acelerando el metabolismo a largo plazo.

Entonces lo cierto es que si solo realizáramos ejercicios aeróbicos perderíamos peso graso cada vez que nos ejercitemos y mejoraríamos nuestra salud cardiovascular, pero no incrementaríamos nuestra masa muscular, por lo que no podríamos tonificar de manera adecuada nuestro cuerpo ni acelerar el metabolismo para el día a día. En cambio, si elegimos entrenamientos que combinen ambos tipos de ejercicios, como por ejemplo HIIT, FUNTIONAL TRAINING, BODYPUMP, BODYSHOCK, VITONIC, CROSSFIT Y SIMILARES, tendremos una buena salud cardiovascular, un aumento de masa muscular y un mejor uso de nuestras reservas de grasa, de manera eficaz y eficiente.

Recuerda que cada persona requiere tanto una alimentación específica  como entrenamiento específico para lograr sus objetivos nutricionales, pero todos necesitamos de una actividad física completa y saludable. ¿Qué esperas para completar la tuya?

 


 

Fuentes de información:

  1. Krause dietoterapia. Nutrición para el rendimiento en el ejercicio y los deportes. file:///F:/ARCHIVOS/Downloads/Krause%20-%20Dietoterapia.pdf
  2. European food information council. Tipos de ejercicio. http://www.eufic.org/upl/1/es/doc/ex_es.pdf

Fuente de imagen: pixabay.com

Talía Carreño
Nutricionista egresada de la UPC con mención en Nutrición para el deporte y más de 4 años de práctica en consultoría nutricional. Su abc son la alimentación amigable, bien servida y creativa. Viviría de cantar, enseñar, cocinar y comer.
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