CULINARIUM

Crónica: Viajando por el Perú

Mi pasión por viajar, conocer y comer, como les he ido contando anteriormente, empezó mucho antes de lo que ustedes creen, incluso antes de que decidiera estudiar gastronomía, cuando yo era una niña y no sabía aún que quería estar haciendo a los veintitrés (edad que tengo ahora). A mi familia siempre le ha gustado viajar o simplemente salir de Lima y desconectar unos días, cada feriado largo o vacaciones, aprovechamos para coger el carro e irnos a conocer nuestro lindo Perú, viajes en los que conocí poco a poco la diversidad de mi país, tanto en comida, como en paisajes.
Mi papá es ingeniero civil y él sí que ha viajado por todo el Perú, él manejaba miles de kilómetros por las carreteras peruanas y nos llevaba a todos estos sitios maravillosos, haciendo siempre paradas a comer, desayunar pan con chicharrón, acompañándolo con un tamal y un jugo surtido, de camino los ricos alfajores que venden señores en grandes canastas cerca al peaje, o paradas a comer un caldo de gallina cuando moríamos de frío y soroche, nunca estaba de más un rico choclo con queso a 3000mts en medio de la carretera, estos y mil recuerdos más pasan por mi cabeza.
Lo que más recuerdo de estos viajes es también a mi abuela “Mamá Rosa” que no dejaba de leer durante el camino todos los carteles de restaurantes, comida, animales ¡todo lo que tenga que ver con comer! Creo que de ella heredé el gusto por la comida y es que ella sí que disfrutaba todo y cuando digo esto es que nunca decía que no le gustaba algo, es más, a veces decía estar cansada para escaparse de nosotros e irse por una buena comida, ya sabíamos que cuando no la encontrábamos teníamos que buscar en cualquier puesto de comida cercano. Aparte de comer, era muy buena cocinera y sabia recetas sin tener que mirar libros ni haber recibido clases, de esas que simplemente cocinan y todo le sale rico, lamentablemente yo casi no probé sus delicias porqué cuando nací ya era anciana y no cocinaba como me suelen decir que lo hacía.
Otro gran recuerdo de mis viajes por el Perú son los grandes valles y campos de cultivo, viéndolos he aprendido un poco de como salen los productos y donde se cosechan mejor, que regiones son mejores en clima para ciertos productos y porqué, también he visto alimentos que a Lima no llegan y por lo tanto no nos enseñan mucho de ellos.
Junto a mis padres he conocido Trujillo, Chiclayo, Piura, Tumbes, Ica, Arequipa, Cajamarca, Huancayo, Ayacucho, Cusco, La Merced, Madre de Dios y Tarapoto. Me queda aún demasiado por conocer del Perú, pero sí que he conocido un poco de la costa, sierra y selva.

La semana pasada fuimos nuevamente a Trujillo y todo esto me vino a la memoria, esta vez fui con Gonzalo para enseñarle todo lo vivido y enseñarle que la comida autóctona del Perú fuera de Lima es igual o mucho más buena.

Gabriela Portugal
Egresada de Gastronomía en Le Cordon Bleu Perú, con un gran debilidad por la Pastelería. Amante de viajar, comer y conocer nuevas culturas. Chef/Dueña en Maitea, cafe/bar de pintxos en Miraflores, Lima.
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