COYUNTURA

Opinión: “Tu no has cambiado pelona, sigues siendo tremenda ladrona”

El día martes 31 de mayo se realizó la multitudinaria y pacífica marcha “Keiko no va” en contra de la candidata Keiko Fujimori, de hecho el título de esta columna es una de las arengas que cantamos en dicha marcha, la verdad no soy de ir a marchas, pero hubo cosas las últimas 2 o 3 semanas que me convencieron para asistir.

El discurso de Keiko Fujimori en esta campaña era el de la mochila pesada, que estaba siendo estigmatizada y señalada por los “errores” del padre, y que su partido, era un partido nuevo distinto al Fujimorismo de antaño, mostrando señales como el alejamiento de Martha Chavez, Luisa María Cuculiza o Aguinaga, seguramente hubo gente que le creyó esa historia, aunque yo no lo hice, la Keiko suavecita de la primera vuelta , alejada del padre, era un papel que el olfato me decía, era una farsa. Entendía también que al ser un tema de percepción, en la óptica de muchas personas podían ver a Keiko como alguien que reivindicaría al Fujimorismo no repitiendo los crímenes del padre, algo así como el segundo gobierno de García, que se cuidó de no cometer los mismos errores (aunque si, cometió otros nuevos pero que no llevaron al desastre del primero).

¿Qué pasó en las últimas semanas? Al escándalo de Ramirez le siguió una serie de mensajes políticos de los que ya he escrito en otra columna, Keiko diciendo que no conocía sobre los negocios de su segundo al mando me hizo acordar un poco a su padre y el doc, luego el audio adulterado de “las cosas como son” para desestimar la acusación contra Ramirez me hizo acordar aún más al padre y su prensa chicha, el hecho de que Keiko diga en un debate “todo es transparente” con respecto a la actuación de Chlimper en este asunto, en donde nada es transparente y solo responda a los cuestionamientos de los periodistas que le son cómodos -La entrevisa con Aldo Mariategui ha sido la cosa más sobona que he visto desde La Revista dominical con el doc-, y Martha Chavez con sendos tuits diciendo que “que tanto lío con la edición de un audito si todos editan” me hizo acordar aún más al gobierno del padre, incluso con la misma protagonista que ya decía por entonces cualquier cosa por defender a Alberto Fujimori. La relación de Huaman Azcurra (camarógrafo del SIN) con el programa “Las cosas como son”, y la presencia de éste como director de cámaras del debate –la imagen de plano abierto en la que estaba Keiko Fujimori sola frente a un podio vacio, como si PPk no estuviera cuando estaba ahí pero aun no había que pararse, o que se cante el himno cuando en el debate de Piura no se cantó y considerando que la gente mayor a cierta edad nunca aprendió la nueva estrofa que hoy se canta porque conocíamos el “Largo tiempo el peruano oprimido…” son sutilezas para algunos pero que junto con las otras piezas del rompecabezas nos recuerda ciertas tácticas de antaño- Luego de esa semana terrible vino el segundo debate electoral, en donde al igual que en el primero mostró a una Keiko Fujimori mucho más agresiva que la de la primera vuelta, mintiendo y repitiendo mentiras a pesar de haber sido aclaradas, pero en este segundo debate con un PPK que respondía las agresiones y mentiras nos recordó también a otro mentiroso, ese que dijo no shock. Que le digan que faltó 500 días al congreso y ella se victimice con el asunto de sus embarazos (que hacen 180 dias y no 500) y plantee de ahí que PPK le quiere quitar los beneficios a las mujeres del Perú es la clase de manipulación a la que estábamos acostumbrados en los 90.

Hay quien dice que la Marcha No a Keiko es antidemocrática, he escuchado al mismo Aldo Mariátegui decir que una marcha contra un candidato es hasta facistoide, pero la marcha no intenta vetar una candidatura en un proceso, intenta criticar un proyecto político, intenta protestar contra una forma de hacer política, el mismo Mariategui usa las plataformas que tiene para criticar, en su caso, las candidaturas de cada izquierdista que pueda, y más allá de los excesos que él comete, la crítica es válida, bueno pues no todos los ciudadanos tenemos las mismas plataformas y es ilógico pensar que la libertad de expresión la pueden ejercer tan sólo los periodistas, la libertad de expresión es para todos los ciudadanos y las marchas, la calle es muchas veces la única plataforma. Para el momento en que esta columna se publique ya debe haber salido el flash electoral y probablemente hasta el conteo rápido, esperemos que cualquier gobierno que salga elegido respete la libertad de la gente a la protesta pacífica.

Gonzalo Madueño
Bachiller en Arquitectura, entusiasta de la política, la música y el buen cine. Entiende la discrepancia como otra forma de aproximarse.
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