COYUNTURA

Opinión: JNE, ¿garantía de voluntad popular?

Aunque usted no lo crea, éste era el objetivo del JNE: Garantizar la voluntad popular (como pueden ver en la imagen). Yo creo que hasta ahora, al menos en esta elección, ha fracasado. Sostengo lo mismo que he venido sosteniendo desde que se decidió separar a Todos Por el Perú de la contienda electoral. La ley es un medio para lograr un fin. Errores en la reglamentación son comunes en el derecho. Ya se identificó el error, es tarea del organismo superior corregirlo. Dar un veredicto simplemente porque eso dice la ley ignorando el fin, demuestra que el JNE no sólo ha perdido credibilidad en esta elección, sino también el juicio.

La economía, en su denodado intento por entender cómo es que los individuos toman decisiones, utiliza modelos simplificadores de la realidad para poder aislar lo medular del resto. La creación de sub-mundos simples, le permite analizar qué sucedería con el objetivo, con el fin último, si modificamos algunas variables importantes. Permítanme extrapolar el uso de esta herramienta a nuestro ya deteriorado proceso electoral. Juguemos a simplificar el mundo para poder entender mejor los conceptos básicos. Imaginemos que vivimos en un país ficticio donde sólo hay dos candidatos presidenciales y el pueblo. El primer candidato, gracias a la información proporcionada por una encuesta pre electoral, sabemos cuenta con el 100% de la intención de voto de este país. El segundo tiene 0% de aprobación. El espíritu del reglamento electoral es que los ciudadanos puedan elegir a sus representantes democráticamente. Ese mismo reglamento cuenta con una sola ley: El que no se inscribe a tiempo no puede ser candidato. Resulta que el primer candidato (100% de aprobación) se inscribió un minuto tarde. El segundo lo hizo a tiempo. Aplicando la ley electoral al pie de la letra, el segundo se convierte en el presidente, a pesar de que no representa nada más que la correcta aplicación de ley electoral. ¿Quién finalmente eligió al presidente del país? ¿El Pueblo? No, la ley. ¿Es acaso la ley quien debe elegir al presidente? No. La ley debe permitir que las personas que representan al pueblo tengan la posibilidad de ser elegidos. La ley no puede amenazar a su propio fin. La ley acaba de encontrar un caso en el que la aplicación al pie de la letra es contraproducente. ¿Es este escenario extremo? Quizá, pero es posible. Y si es posible, la ley o el juez deberían contemplarlo. Las leyes no son perfectas y a veces traicionan sus propios intereses.

La prensa internacional se está sobando la barbilla intentando entender qué es exactamente lo que está pasando en la campaña electoral en el Perú. Algunos de los diarios más importantes del mundo han sido bastante claros en señalar que les resulta al menos sospechosa la situación. ¿Excluir a un candidato por un error de proceso sin reclamo interno alguno? Sí claro. Seguro.

¿Qué es lo que significa para la prensa internacional que un candidato sea separado del proceso por haber cometido errores penados por la ley con la exclusión? Primero, que hay una clara desproporción entre la falta y la pena. Segundo, que la aplicación de la ley al pie de la letra puede atentar contra el espíritu de la misma. Los invito a leer el artículo de Steven Levitsky para el diario La República titulado “Cómo minar a las instituciones”. El autor, con ejemplos claros, nos cuenta situaciones en las que intentar aplicar leyes al pie de la letra es contraproducente. En países desarrollados se opta por evitar ser drásticos en la aplicación, sobre todo en el reglamento electoral, y en su lugar se castiga la falta con multas, a pesar que la ley pudiera contemplar la exclusión.

El juez debe aplicar la ley en el marco de una circunstancia particular. Eso significa que el veredicto podría diferir de lo que el reglamento ordena, precisamente porque la situación así lo amerita. Recordemos que hay algo más importante que la ley misma: Lo que ella persigue, en este caso, la voluntad popular.

Alberto Hooker
Estudiante del programa MBA en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Bachiller en Economía con estudios de Literatura. A veces se esfuerza muchísimo para dejar de opinar, el resto de veces no se esfuerza nada.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top