BOHEMIA

Ariana Loli rescata a Las Juanas

© Ariana Loli. Ariana Loli Oliva, yo; 2016-2017

“Yo también me puedo sentir una Juana

Ariana Loli está en proceso de terminar Las Juanas, un proyecto fotográfico en el que utiliza el archivo para hablar sobre la memoria de las mujeres que formaron parte de su familia. Utilizando un proceso artesanal, Ariana deja ver con mayor claridad las imágenes de las mujeres que mejor recuerda, mientras que algunas son solamente una mancha.

 ¿Por qué las Juanas?

 El nombre viene de Juana de Arco que es una mujer poderosa y un ícono femenino de su época. Le pongo a estas mujeres Las Juanas porque al final se transforman de simples mujeres de familia a un ícono representativo y fuerte para mí.

 Las Juanas no pareciera un proyecto que critica el olvido de la mujer por una figura masculina, sino más bien uno que observa estos hechos desde un rincón. ¿Cuál es tu intención al hacer esto? ¿De qué quieres hablar con este proyecto?

 Tienes razón, no es necesariamente una crítica. Creo que puedo decir que es un tema de contemplación. Hablo sobre la memoria. Es un trabajo sobre la memoria colectiva y la memoria individual.

¿Cómo es el proceso fotográfico? Quiero saber un poco más de la parte técnica.

 Lo primero que hago es una selección de retratos femeninos de la familia. Es una búsqueda de archivo para encontrar el tipo de fotografía que quiero para cada persona: un retrato clásico, 45 grados, frontal, de estudio. Una vez que tengo una selección que sigue una misma línea fotográfica edito las imágenes que necesitan retoques y las vuelvo imprimir. Después vuelvo a fotografiar cada impresión con una cámara de 35mm.

 He escogido un papel americano que se utiliza para pintura, una parte es plástica y aguanta el lavado. Lo emulsiono con Argéntico y amplío la imagen en el laboratorio a copias de 60 centímetros de largo. Me puedo demorar hasta 45 minutos en exponer una fotografía por el tamaño de la ampliación.

 © Ariana Loli. María Moraima Morales De La Vega, fotografía de archivo.

¿Por qué elegiste ese tamaño de impresión?

 Me gusta porque estamos acostumbrados a ver las fotografías familiares pequeñas. Lo que busco no es un tamaño que se asemeje al del álbum fotográfico familiar o del cuadrito en la mesa de noche, sino más bien lo contrario: quiero romper con ese concepto de guardar las fotografías, del archivo. Busco que la gente se pregunte por qué hay un retrato familiar tan grande y así comenzar un discurso.

 La presión de la brocha, la cantidad de brochazos, y la dirección en la que fueron hechos generan piezas únicas y una estética muy marcada. ¿El negro es intencional o es parte de los materiales que querías usar?

 Primero comencé haciendo pruebas en un formato muy pequeño sin tener un objetivo claro. Las primeras pruebas fueron con el mismo químico negro pero le ponía al revelador tinte de ropa, y como resultado imprimía en color. Poco a poco fui descubriendo que me gustaba el brochazo de químico negro sobre ese papel, y me di cuenta que podía jugar con las intensidades y formas sin necesidad de lo otro.

 Me gustó que esta herramienta me permitiera crear cada copia de acuerdo a la memoria que yo tenía de la persona. Era la mejor opción. También era un dolor de cabeza porque estado cuatro semanas metida en el laboratorio probando diferentes tipos de brochazos pero cuando vi la primera copia terminada dije: ya está, esto es.

 Y blanco y negro también porque antes todas las fotografías eran en blanco y negro. Dependiendo de qué retrato voy a ampliar, es más densa e intangible la imagen. Por esto es que yo estoy totalmente nítida. De acuerdo a la memoria que me van contando, pues yo no conocí a mis bisabuelas ni tatarabuelas, voy armando una capa más densa donde apenas se puede ver la imagen de la mujer que está detrás.

 Sobre mi tatarabuela Esperanza, abuela de mi papá, sólo me mostraron una fotografía y me contaron que vivió en Cajamarca. ¿Qué puedo fabricar yo de esa memoria? Nada. No hay nada. Entonces en esa imagen apenas se puede reconocer el ojo de una mujer.

 © Ariana Loli. María Encarnación De La Vega Alva (Trujillo), tatarabuela materna; 2016-2017

Este es un proyecto que aún falta terminar. Van a ser ocho retratos, y estos son los primeros tres. ¿Quiénes son estas mujeres que faltan y quiénes son ellas para ti?

 Comenzar por decir el tema del machismo forma parte de este proyecto y la cultura de la “sacada de vuelta” era muy común en los antepasados. El hecho de eliminar a todos los hombres es para mí validar que estas mujeres son importantes. Los hombres ya tuvieron su época de gloria, y ahora para mí lo que importan son estas mujeres.

 Aún faltan los retratos de mi mamá – que va a ser la más complicada -, mi bisabuela y tatarabuela materna, y mi abuela y tatarabuela paterna.

 Al hacerte un retrato a ti misma vino a mi cabeza la idea de asumir de alguna manera que tu también  serás olvidada. ¿Tenías pensado esto al incluirte en la serie?

 Sí, me pareció importante incluirme. En un futuro no tan lejano probablemente yo también voy a ser olvidada. No sé si alguien se acordará de mi o si haré historia de alguna manera. Yo también me puedo sentir una me siempre y cuando me identifique como mujer fuerte como lo fueron las mujeres de mi familia, y luche contra el olvido. Tener presente la idea de que quiero prevalecer.

 © Ariana Loli. María Cristina Ballinas Granados, abuela materna; 2016-2017

 Excepto por el autorretrato, estás trabajando con imágenes de archivo para darles un nuevo significado. ¿Has trabajado con archivo antes?

 Este es el primer trabajo que hago con archivo, pero el segundo que hago con memoria. Siento que es nuestro deber además de generar imágenes, reutilizar las que ya existen. Como Joan Fontcuberta dijo alguna vez, ya hay muchas imágenes en el mundo para seguir creando más. Hay imágenes olvidadas que están esperando ser encontradas, adquiridas, restauradas, vueltas a fotografiar.

 Yo tengo un especial cariño por el archivo, aunque no necesariamente familiar. Cuando paseo por el Centro de Lima y encuentro fotografías de personas que no conozco siempre quiero saber más. Está en mente hacer un proyecto de archivo sobre mujeres que encuentro en estas galerías de cosas de segunda mano.

 Hace poco conversamos y me dijiste que tu proceso comienza con hacer imágenes, para luego pensar en ellas y darles un significado. ¿Siempre ha sido así? ¿Alguna vez partiste desde una idea?

 Creo que debería trabajar de la otra forma: cuál es mi concepto y sobre eso escoger los materiales y el proceso. Pero no funciono así. Yo soy muy intuitiva entonces creo que debería dejar fluir esa parte y lo demás cae por su propio peso. Las Juanas apareció así y veo que tengo mejores resultados. Creo que es el subconsciente que se refleja en las imágenes, y cuando el trabajo está hecho el propósito aparece.

 © Ariana Loli. Clotilde Guzmán, fotografía de archivo.

He visto tu trabajo anterior Somniatis, y también tiene de fondo un tema familiar: la ruptura del matrimonio de tus padres. ¿Vas a seguir trabajando sobre esta línea a futuro?

 Yo nunca imaginé hablar de mi familia porque para mí es algo muy privado. Ahora van dos proyectos sobre el tema y creo que es porque siento que puedo contar mi versión sobre la historia de mi familia. Me gusta el hecho de tergiversar o moldear ciertos hechos familiares que yo quiero contar de otra manera. Tengo el poder de mi historia familiar.

 A futuro, quiero trabajar con el archivo familiar pero ya no de mi familia. Hay muchas mujeres que han sido Juanas para otras personas, entonces ¿por qué no rescatar también a esas Juanas?

Ariana Loli es una fotógrafa de Lima, Perú donde actualmente enseña en El Centro de la Imagen. La primera parte de Las Juanas formó parte de la exposición “58 Fotógrafas Peruanas” en el Centro Cultural Inca Garcilaso.

Mariajosé Fernández- Plenge
Bachiller en Comunicación y Medios Audiovisuales. Fotógrafa desde los cinco años (y luego graduada de International Center of Photography). Amante de la cultura visual, los viajes, y el queso.
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