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Trending: El lipstick rojo

Si hablamos de productos de belleza, el lipstick rojo es un clásico en todo el mundo. Amado por muchas y temido por otras, es un color que al usarlo genera una confianza en la mujer que no se puede comparar. Para algunas, usar los labios rojos es cosa del día a día; para otras, es un color que requiere valentía. Sea cual sea la situación, el rojo en cualquiera de sus variaciones siempre cuenta una historia, y la más interesante de todas es la de sus orígenes.

El uso de los primeros tonos rojos en los labios se puede trazar hasta el año 3500 a.C, época en la cual los Sumerios, tanto hombres como mujeres, los enrojecían con mezclas naturales de carmín, cera e incluso grasa animal.

Años después, en la Antigua Grecia, este color pasó a ser exclusivamente usado por prostitutas como manera de diferenciarse del resto de las mujeres. Incluso se creó una ley en la cual se les prohibía aparecer en público sin este color en los labios. En esta época, lo más importante era crear el color y no se tenía en cuenta el efecto que la composición del producto pudiera tener en el cuerpo. Los ingredientes usados iban desde los más tradicionales como el colorante rojo hasta los más extraños como el sudor de oveja y el excremento de cocodrilo.  Mientras tanto, en la Antigua Roma el lipstick rojo era usado tanto por hombres como por mujeres, y era un color que diferenciaba a la clase social alta.

Durante la época medieval, muchos grupos religiosos se opusieron al uso no solo del lápiz de labios rojo, sino de cualquier tipo de maquillaje. Para ellos, usarlo significaba estar descontento con su apariencia, y en consecuencia, desafiar a Dios. Fueron años de altibajos para estos productos, alternando entre la aprobación de la sociedad y el escándalo.

Hacia los 1500s en Inglaterra, el uso de los labios rojo fue tildado de diabólico. Sin embargo, a mitad de siglo la Reina Isabel I subió al trono para revolucionar estas ideas. Ella, estando siempre un paso adelante que el resto, empezó a usar este tono proveniente de una mezcla de cochinilla, cera de abejas y plantas con tintes rojos, convirtiéndolo en parte crucial de la moda de su época.

Los siglos XVIII y XIX llegaron con prohibiciones sobre el uso del lipstick rojo. En el Reino Unido, las mujeres eran acusadas de brujería al seducir a los hombres con este color, mientras que en Estados Unidos, un matrimonio podía ser anulado si la novia había usado este tono durante la etapa previa al compromiso.

El nuevo siglo trajo muchos cambios, entre ellos la total aprobación del uso de maquillaje en público. Después de tantas restricciones impuestas por los hombres al mando, las mujeres empezaron a usar el lipstick rojo como un símbolo de rebeldía y poder femenino.

Durante la Segunda Guerra Mundial, marcas como Elizabeth Arden motivaron a las mujeres a usar el “Victory Red” como manera de alentar a los soldados a regresar a casa victoriosos. Los años sesenta marcaron la disminución en su popularidad por el regreso de los labios nude. Sin embargo, fue en la década de los ochenta cuando los labios rojos realmente se convirtieron en un clásico.

Teniendo en cuenta los casi 5000 años que se necesitaron para que su uso fuera aceptado, es gracioso pensar que ahora nuestro mayor dilema es encontrar el tono perfecto. Y si bien es cierto que la belleza es interior, unos labios rojos hacen de un día normal, uno mucho más especial.


Fuente de imágenes: chanel.com

Sandra Mathey
Diseñadora de modas egresada de Mod’Art Perú y el Fashion Institute of Technology en Nueva York. Adicta al running y al brunch. Trabaja en trend forecasting mientras espera su carta de aceptación a Hogwarts.
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