ECONOMÍA

Deforestación y agricultura: conflicto por la tierra

Fuente: EIA

La Amazonía ha sido testigo del olvido colectivo por parte de los peruanos a pesar de comprender casi el 60% de la superficie del país, en su mayoría cubierta por vegetación; y desde siempre, enfrentada a un problema que cada vez se acentúa más: la deforestación. La identificación de las causas de la deforestación amazónica es esencial para generar soluciones, y es también tema de discusión que involucra a una actividad milenaria: la agricultura.

Siguiendo el reporte de Velarde et al (2010), la construcción de carreteras, la agricultura, la minería y los proyectos energéticos son las causas directas de la deforestación; mientras que la migración, el crecimiento económico y la pobreza institucional en la región son las causas indirectas. Siguiendo esta misma línea, podemos desentrañar el sector agropecuario tomando como referencia a Zegarra & Gayoso (2015) quienes señalan que entre 1994 y 2012, la superficie agropecuaria se expandió en 17,6% con un aumento de 15,5% en la superficie agrícola de la selva; mientras que en cuanto al uso de la tierra, se ha visto un aumento de cultivos permanentes y pastos cultivados en 142,1%, también en la Amazonía, explicados mayormente por el cambio hacia cultivos como el café, cacao y la palma aceitera. “Un estudio de CDI y INDUFOR (2012) identifica que la mayoría de la deforestación  entre el 2000 y 2009 ocurre en áreas pequeñas, donde el 70% de la deforestación se da en terrenos de media hectárea aproximadamente” (Che Piu & Menton 2014), lo que nos indica que la deforestación es causada por la agricultura a pequeña escala, y como señalan los autores, fuertemente correlacionada con la migración de la sierra a la selva.

Todos estos hechos nos conducen a hablar de una agricultura de migración, correspondiente con la expansión de la frontera agrícola establecida y la intensificación de los cultivos más atractivos en el mercado. Es importante notar que las causas indirectas que señalan Velarde et al (2010) son esenciales para la comprensión de estos hechos, dado que el crecimiento económico y los cultivos específicos como el café o el aceite de palma, con demanda exterior, producen incentivos a la migración.

Sin embargo, como señala Ravikumar et al (2016) “encontramos que la afirmación del Gobierno (CDI y INDUFOR (2012)) de que la mayor parte de la deforestación en la Amazonía es impulsada por la agricultura migratoria se basa, en última instancia, en la frecuencia de parcelas de un determinado tamaño detectadas en el análisis de datos de sensoramiento remoto”, señalando justamente a la metodología usada en el trabajo sobre el que se basan los políticos, donde se hace uso de monitoreo satelital remoto en ciertos terrenos de área pequeña y luego se atribuye los cambios vistos a una parte de la población, en este caso, a los agricultores migrantes de la sierra. Esto pone en duda quiénes son los actores de la deforestación y su motivación, como señalan los autores, haciendo un llamado al gobierno para que se realice un estudio más específico acerca de los verdaderos impulsadores de la deforestación. Curiosamente, en el mismo documento, se insinúa una deforestación por parte de los pequeños propietarios motivados por un Decreto Legislativo para la obtención de títulos de propiedad que requieren evidencia de explotación económica, algo que el Estado debe tener en cuenta para la estructuración de políticas que regulen la deforestación.

Hacia el final de esta revisión de información, es preciso mencionar que la deforestación requiere urgentemente una regulación por parte del gobierno, la cual debe estar basada en estudios técnicos que permitan identificar con exactitud las causas de la deforestación y la motivación detrás de aquellos que la practican. Necesario igualmente, la medición de aquellos impulsadores que son nuevos relativamente, como los proyectos energéticos o de exploración minera y de hidrocarburos, así como la minería ilegal (Brack et al 2011); los cuales generan conflictos sociales que el país debe considerar como prioritarios.


Velarde, S. J., Ugarte-Guerra, J., Tito, M. R., Capella, J. L., Sandoval, M., Hyman, G., … & Barona, E. (2010). Reducing emissions from all land uses in Peru. Final National Report ASB partnership for the tropical forest margins, Nairobi, Kenya.

Ravikumar, A., Sears, R., Cronkleton, P., Menton, M., & Perez-Ojeda del Arco, M. (2016). ¿ Es la agricultura de pequeña escala realmente el impulsor principal de la deforestación en la Amazonía peruana?: Más allá de la narrativa predominante.

Zegarra, E., & Gayoso, J. P. (2015). Cambios en la agricultura y deforestación en la selva peruana: análisis basado en el IV Censo Agropecuario.

 

Piu, H. C., & Menton, M. (2014). The context of REDD+ in Peru: Drivers, agents and institutions (Vol. 106). CIFOR.

Brack, A., Ipenza, C., Alvarez, J., & Sotero, V. (2011). Minería aurífera en Madre de Dios y contaminación con Mercurio-Una bomba de tiempo. Ministerio del Ambiente, Lima.

CDI/INDUFOR. 2012. Plan de Inversión Forestal Componente III: Elementos para la identificación de áreas con mayor potencial para reducir emisiones de GEI en el sector forestal. Banco Interamericano de Desarrollo, Lima/Helsinki.

Sergio Alayo
Estudiante de Economía de la UDEP, interesado tanto en políticas públicas como en regulación gubernamental. Amante de la literatura latinoamericana, cinéfilo y fan de Dylan,
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