CULTURA

Reseña: “Rusia en 1931” de César Vallejo

Escribe: Fernando Fernández

Editorial Renacimiento, 2013. 248 pp. S/.76

El socialismo soviético consiguió algo que el capitalismo nunca pudo lograr: cautivar apasionadamente el corazón y la esperanza de uno de los más grandes poetas del siglo XX: César Vallejo.

Entre 1929 y 1931, usando sus propios medios económicos, Vallejo viajó a Rusia y plasmó sus reflexiones en uno de esos tantos libros perdidos que uno nunca busca pero acaba encontrando: “Rusia en 1931”. El ingrediente principal de este libro es un conjunto de entrevistas y encuentros con diversos personajes del Soviet: obreros, artistas, escritores, directores de teatro, líderes jóvenes, rectores de universidades y maestros de escuelas.

Muchos solo conocemos los grandes poemas de Vallejo,pero “Rusia en 1931” nos permite descubrir otras facetas de aquel rebelde <<cuyo instrumento de lucha era la poesía>>. Además, los escritos que surgieron a partir de estos viajes tuvieron repercusiones en su vida personal y producción literaria. Cuando el poeta retornó a Paris después de culminar sus viajes, tuvo que abandonar Francia al ser acusado de hacer propaganda subversiva y buscar refugio temporal en Madrid, donde posteriormente escribió “El Tungsteno”. Es muy probable que sus viajes a Rusia fueran insumos importantes para tal obra, donde se discuten las amenazas de un capitalismo que busca a ciegas el progreso económico sin tomar en cuenta las amenazas para los más débiles.

“Rusia en 1931” también nos revela el espíritu aventurero, observador y curioso de Vallejo. Esta faceta muestra su gran habilidad para escuchar y entender a las personas que entrevistaba, con la ayuda de diferentes traductores. Para quienes hemos pisado suelo ruso sin hablar el idioma local, esta capacidad de comprender a sus semejantes es admirable y no puede ser entendida sin su profundo respeto por la sociedad rusa de aquellos tiempos.

Además, esta obra nos muestra su profundo conocimiento sobre las ideas de Marx, proporcionando así clases magistrales sobre la economía soviética. Con una simplicidad y claridad difíciles de imitar, explica la problemática de los salarios, el dinero y la producción bajo el esquema soviético. Nos conduce por un análisis filosófico, político y económico haciendo uso de sus incomparables recursos literarios, complementado con las experiencias que recogió de sus entrevistados y cifras oficiales de la economía rusa de aquellos tiempos.

Pero existen muchísimos libros sobre las ideas de Marx o el régimen soviético. ¿Qué elementos originales podemos encontrar en este libro de Vallejo? Precisamente su visión de poeta le exige traspasar las consecuencias puramente económicas del régimen soviético y abordar temáticas menos evidentes pero más interesantes. El autor discute la influencia del socialismo en el amor conyugal entre esposos, el amor filial entre un obrero y su hijo, el amor fraternal entre un grupo de obreros que comparten su vida dentro y fuera de la fábrica. ¿Es igual el amor en las sociedades capitalistas que en las socialistas? ¿Cómo se entiende el arte en la Rusia soviética? ¿Cómo y para qué se hace literatura en Leningrado? ¿Cuáles son los pilares del modelo educativo soviético? ¿Existen méndigos en el Soviet? ¿Por qué el Estado soviético se preocupa tanto por las mujeres embarazadas y los niños por nacer? Las respuestas de Vallejo a estas preguntas son un firme testimonio de su rechazo radical al sistema capitalista y fe ciega en las promesas del Soviet.

La mirada de poeta de Vallejo es su principal arma porque nos ayuda a experimentar con el alma los males del capitalismo. Pero también es su punto más débil porque la belleza de un sistema económico no garantiza su superioridad.

Para intentar comprender a Vallejo tengamos presente que, en los tiempos que él escribió este libro, la economía mundial estaba sufriendo las trágicas consecuencias de la Gran Depresión del 1929 y él no era ajeno a estas condiciones adversas. Pero con casi noventa años de distancia, hoy podemos reconocer que muchas de las promesas del régimen soviético solo fueron eso: promesas. Estas bellas promesas sedujeron el corazón de Vallejo y quizá, por eso, nublaron su razón. El fracaso del sueño soviético es sabido por todos.

Este libro nos enseña que la forma de organizar la producción (ya sea el Estado o la empresa privada) y el trabajo no solo van a determinar nuestros ingresos y nivel de vida sino que además van a afectar nuestra libertad y, así, también nuestras relaciones personales. Los testimonios de este libro muestran que no tenemos una vida para trabajar y otra, separada, para “vivir”. Solo tenemos una única vida y es la que usamos tanto para vivir y trabajar.

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