CULTURA

Reseña: “Las primas” de Aurora Venturini

Contextualizada en la década de 1940, Las primas es el retrato de una familia disfuncional y quebrada, conformada por seres grotescos, deformes y dañados. Las mujeres que conforman este linaje maldito se caracterizan por lidiar a diario con la miseria y la desgracia, limitadas por sus fallas y carencias, físicas o afectivas.  Está narrada en primera persona por Yuna, una niña abandonada por su padre, rechazada por su madre y su tía virgen, encargada de cuidar a su monstruosa hermana deficiente mientras va descubriendo su talento para pintar, el cual le permite expresar parte de ese caos que lleva dentro, tal vez lo único que sepa hacer bien. Yuna contará con la ayuda de Petra, su prima, quien representa la traición, la sed de venganza y la animadversión contra el orden impuesto. La enana prostituta inconformista a la que le molesta ese rótulo de anormal al que la reduce la sociedad. Ella fungirá de guía en temas como el sexo y la muerte. Un apoyo (aunque nada confiable) para Yuna frente la racha de sepelios que padecerá la familia y la maldad de los hombres con los que tiene algún tipo de contacto.

A lo largo de la novela, el lector se topará con abortos, asesinatos y perversas prácticas sexuales. Una serie de hechos horrorosos evocados con inocencia y brutalidad, por igual. Acá se narra el lado arisco de las cosas: aquello que incomoda y perturba. La voz de Yuna alterna entre lo lúdico, lo sórdido y lo triste, saliendo a flote en un escenario lleno de excrementos y deformidades, de hostilidad filial y locura. Una lucha constante que se plasma incluso en el momento de la escritura. A veces pienso que somos un sueño o pesadilla cumplida día a día que en cualquier momento ya no será, ya no aparecerá en la pantalla del alma para atormentarnos, dice Yuna en cierto momento. Es así que narrar se convierte en un deber, sin importar recurrir al diccionario la cantidad de veces que sea necesario con el fin de encontrar el vocablo preciso.

Párrafos breves impregnados de humor negro, el lenguaje que utiliza Venturini en esta novela cuestiona en todo momento las convenciones gramaticales, dejando traslucir la angustia y desesperación de la protagonista por revelarnos su historia, percibiendo cada signo de puntuación como un obstáculo, un límite para narrar su verdad desnuda, cruda y sin complejos, pues como afirma: si ponía punto o coma perdía la palabra hablada (…) me convenía comunicarme de viva voz rápidamente para que me entendieran y evitar lagunas silenciosas que descubrían mi incapacidad de comunicación verbal.

Galardonada en 2007 con el Premio  Nueva Novela Página/12 de Argentina cuando su autora tenía 85 años, Las primas es un libro que tiene una impronta juvenil única, desconcertante y deslumbrante. Una novela, como dice Vila-Matas, escrita con enfermiza genialidad.


Fuente de la Imagen: criptahda.matiasf.com.ar

Sebastián Uribe
25 años. Economista de la Universidad de Piura y administrador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Estuvo en el curso de Economía del BCR. Ha publicado reseñas en El Dominical, El Roommate y Solo Tempestad. Su blog personal es “Un perro romántico”. En la actualidad anda buscando espacio para sus libros.
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