CINEXCUSA

Reseña: “El asesinato en el Expreso de Oriente” – Caso reabierto

“El asesinato en el expreso de oriente” es un clásico. Este caso, escrito por Agatha Christie en 1934, ha sido adaptado al mundo audiovisual en una gran cantidad de ocasiones. La versión realizada por el director y actor Kenneth Branagh trata de ir por rieles similares que el libro. Sin embargo, ¿se descarrila? Es esta la cuestión.

La historia trata del famoso detective belga Hercule Poirot (interpretado por el mismo Branath), quien decide investigar el asesinato del señor Ratchett (brevemente interpretado por Johnny Depp) realizado en el Expreso de Oriente. El tren está varado por la nieve y dentro está el asesino. Averiguar quién es y su motivo es la misión de Poirot.

Quizá lo más notorio de la película es el gran reparto actoral que tiene. Cuenta con personalidades como Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Penélope Cruz, Willem Dafoe, Derek Jacobi, Daisy Ridley, Josh Gad, entre otros. Entonces, las escenas pueden llegar a tener peso y ritmo. Sin embargo, a lo largo de la película no podemos ver mucho tiempo a estos personajes. No llegamos a conocer a profundidad a una gran cantidad de ellos y varios terminan siendo personajes que no tiene fondo ni presencia. Quizá en parte sea porque Poirot toma el completo protagonismo. Él es el gran foco principal de la película, y eso viene a costa de dejar de lado a los demás personajes. Originalmente, él es alguien que suele quedarse en segundo plano, viendo cómo cada detalle se va desarrollando. Es un Poirot diferente, quizá más propenso a la acción (que da pie a un par de escenas que rompen con el ritmo natural de la historia), que uno meditativo y reflexivo.

Junto a ello, se pierden detalles que en la historia original son de importante calibre. Es complicado no poner en paralelo al libro y a esta película. En el libro cada uno de los detalles jugaba un rol importante en el clímax de la historia. Funcionaban, digamos, como un reloj suizo. Al acá no estar desarrollados esos detalles resultan en una resolución final con huecos que se puede sentir apresurada y sin el impacto correspondiente. Es en los momentos en los que se desvía de la historia “tradicional” donde la película se siente más floja.

En el aspecto técnico la película da gusto. Es agradable a la vista y a los oídos, con un trabajo de cámara que funciona tanto cuando graban en los interiores del tren como en las escenas que se decidieron realizar en las afueras de este. Tiene buena calidad, y debo admitir que hubieron planos que me fueron memorables.

Como película, es una producción interesante. Tiene todos los insumos para ser una gran película: una buena trama, un gran reparto actoral, una buena calidad audiovisual que la respalda, y es entretenida. La película quizá es solida; pero, a la vez, quizá la opinión de uno puede o no estar sesgada por su acercamiento a la pieza literaria original. Por eso, yo como conocedor de la historia digo que me quedo insatisfecho. La película no se descarrila, pero tampoco se siente que haya llegado a su destino final.

Paulo Corrêa
Estudiante de Comunicación Audiovisual de la PUCP. Apasionado por el mundo audiovisual, los videojuegos, y el placer de contar historias. Interesado en la gestión cultural y los proyectos de responsabilidad social.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top