CULTURA

[Reseña] “Cuaderno de Tokio” de Horacio Castellanos Moya

Hueders. 2015. 87 pp.

En el año 2009 el escritor salvadoreño Horacio Castellanos Moya (Tegucigalpa, 1957) fue invitado por la universidad de Tokio para pasar seis meses en la capital nipona. Fruto de las notas tomadas durante dicha estancia surge la obra que hoy reseño. La obra es un compendio de notas, nunca muy largas, donde el autor va mostrando sus sensaciones, sentimientos y experiencias en un país tan diferente a nuestra cultura como es Japón. Algunas de estas notas son muy breves, en algunos casos de marcado cariz poético, lo que remite a unas de las formas líricas más famosas de la cultura japonesa, el haiku. Castellanos Moya se contagia del encanto de haiku. Se intercalan comentarios personales con  impresiones sobre el país, sobre distintas personas e incluso reflexiones acerca de la escritura y los escritores, fundamentalmente japoneses.

Horacio Castellanos Moya es posiblemente uno de los escritores hispanoamericanos más reconocido de la actualidad y desde luego, es junto a Rodrigo Rey Rosa el más destacado representante de la literatura centroamericana en la actualidad. Es uno de mis autores preferidos y habiendo leído la práctica totalidad de su obra, Cuadernos de Tokio me ha dejado una sensación extraña, rara. En las novelas y relatos de Castellanos Moya podemos encontrar al autor en más de una ocasión. No hay más que recordar su celebrada obra El asco o la  magnífica Insensatez. En ambas, uno de los personajes principales nos recuerda a Castellanos Moya con el que comparte rasgos y con quien podemos identificarlo. Su presencia como personaje no resulta extraña para el lector de su obra. Sin embargo, en esta obra nos encontramos un Castellanos Moya distinto.

Cuaderno de Tokio es un libro muy personal, donde encontramos al autor desnudo, que se presenta con todas sus debilidades y defectos dando como resultado  un texto perturbador y difícil de digerir. Se tiene la continua sensación de estar leyendo a hurtadillas un diario personal.  Si el Castellanos Moya que encontramos en las novelas y cuentos es un tipo cínico, quejoso, divertido y excesivo, el que aquí se nos presenta es completamente distinto. Se muestra solitario, desamparado y perdido. Como lector me siento más cómodo leyendo al autor en sus novelas, disfrutando de esa versión ficcionalizada, que a la que muestra en este cuaderno. La versión íntima está marcada por el desasosiego vital, por las dudas sobre el oficio o los errores en la vida sentimental. Esta desnudez perturba al lector habitual que no sabe dónde situarse, esta vertiente del autor no resulta familiar. La capacidad para descolocar es el gran acierto de este cuaderno junto con el tono pausado y reposado, otra novedad con respecto al resto de su producción. Cuaderno de Tokio es una puerta a la intimidad de un escritor maduro asolado por las dudas sobre si mismo, sentarnos en su mesa y conocer sus pensamientos íntimos. No sé si el libro me ha gustado, si me ha agradado o convencido, pero tengo claro que Castellanos Moya, ha vuelto a hacer lo que mejor sabe, zarandear al lector hasta dejarlo exhausto, a la espera de su próxima obra.

Créditos de la foto: Alicia Lara Domínguez

Enrique León Domínguez
Nacido en Sevilla y licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla. En esa misma institución cursé el Máster de Enseñanza Secundaria y el Máster de Estudios Americanos. Actualmente soy Doctorando en Literatura hispanoamericana con una tesis sobre literatura centroamericana. Lector desde siempre, en los últimos tiempos también hago críticas literarias de narrativa hispanoamericana contemporánea. Soy el responsable del blog Fondo de Lectura (fondodelectura.wordpress.com) y colaboro en la Revista Vísperas.
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