CULTURA

Reseña: “Lluvia” de Karina Pacheco

Gino Canales

Karina Pacheco es una escritora prolífica. En los trece años que lleva de actividad literaria, ha publicado seis novelas y cuatro libros de cuentos. Y esto sin tener en cuenta su actividad como antropóloga, editora y traductora. Lo más asombroso de esto es que sigue entregando obras sólidas, que se sienten bien pensadas y no escritas por apuro. Esto parece ser especialmente verdad con Lluvia, el último libro de Pacheco, sin duda uno de los mejores libros de cuentos publicados el año pasado.

En Lluvia  se reúnen cuentos de diversos temas, pero todos hermanados por un tratamiento intimista de lo que se aborda: adolescentes que discuten unirse al MRTA tienen como trasfondo un triángulo amoroso; la amenaza que supone la minería para una comunidad amazónica se cuenta a la par que el final de una relación. Solo uno se puede considerar fantástico (y tiene como historia oculta el conflicto armado interno); los otros se inscriben en un realismo que muchas veces borda con (o insinúa) lo mágico a través de una ambigüedad que permea todos los relatos en todas sus aristas: en la relación con la naturaleza, en el encuentro entre culturas, en el misterio que se plantea al inicio de cada relato y que da una sensación ominosa de algo que acecha en cada escena sin poder definir de qué se trata.

Los puntos más altos se dan en los cuentos que mejor estructuran esta ambigüedad. En cuentos como “Todo es un juego”, por ejemplo, lo fantástico entra en un juego de superposiciones de tintes excesivamente herméticos con el trasfondo realista del conflicto armado interno. El resultado es una historia poco comprensible y poco lograda que no resulta adecuada como apertura de un libro con picos mucho mejores. El cuento que mejor articula la ambigüedad de estas superposiciones es “Juego de manos”, en el cual el acto sexual se confunde hacia el final con la violencia normalizada del dominio patriarcal.

El tema de la violencia y la interrogación por sus causas y sentidos es también vital para encontrar la estructura común del conjunto. Así como en “Juego de manos” esta pregunta se encuentra en relación con la sexualidad, en “Al final de la lluvia” la pregunta entra en relación con la interacción entre culturas y en “Ventanas rotas” con la corrupción de los ideales revolucionarios. Esta relación no siempre está bien redondeada: en “Reyes del bosque” es poco clara la relevancia de la relación que se cae a pedazos puesta en paralelo con la comunidad amazónica que se encuentra constantemente desplazada por la minería.

Una crítica más bien trivial que se podría hacer de los cuentos es que todos manejan una estructura reiterativa: se comienza in media res y luego se explica la situación para concluir con un final más bien abierto. Si bien puede resultar cansino si se lee el libro de un tirón, no creo que la lectura individual de cada pieza pierda nada si no cuando esta estructura no es bien ejecutada.

Lluvia es, entonces, un excelente libro de cuentos que solo consolida más el peso que tiene Karina Pacheco en nuestra escena literaria. Es un libro imperfecto, reiterativo en estructura y tal vez un tanto también en voz narrativa, pero ni siquiera estos detalles logran quitarle fuerza a una serie de historias sugerentes que exploran como solo una antropóloga podría saber hacer las problemáticas de las diversas identidades al interior de nuestro país y el papel que en esto pueden llegar a jugar sensibilidades alternas.

Gino Canales
Estudiante de Humanidades con mención en Estudios teóricos y críticos por la PUCP. Fue miembro del colectivo Extramuros.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

To Top