CULTURA

Entrevista a Caterina Miani: “Olvidar es morirse”

© Caterina Miani. Part of the Evidence & Intuition: The Imperfect System series, 2016

Evidencia e Intuición: El Sistema Imperfecto es una instalación fotográfica que habla sobre la fragilidad de un recuerdo. El significado del olvido junto con la necesidad de la imagen como herramienta para recordar son temas recurrentes en su trabajo. Caterina Miani utiliza la fotografía como algo más que un medio estático para proponer un diálogo sobre la memoria y la importancia de lo material para ejercitarla.

 ¿Cómo comenzó este proyecto? ¿Por qué quieres hablar sobre la memoria?

Antes que hablar sobre la memoria, el proyecto nace de una necesidad de retar el medio fotográfico y la imagen estática enmarcada. En un punto la fotografía, tal como la estaba practicando, dejó de ser suficiente para mí.

La memoria es un problema que moldea mi vida todos los días. Desde mi temprana adultez me he dado cuenta que es algo con lo que lucho y que no logro controlar. Siento que olvido muy fácil. Una profesora alguna vez me preguntó: “what keeps you up at night?” (¿qué te mantiene despierta en la noche?) y eso para mí es olvidar.

 Estas son fotografías de la finca de tu abuelo.

 Sí, para mí esa casa no era solo una construcción sino un personaje más de la familia. Es un lugar muy extraño porque todas esas cosas que nadie quiere en sus propias casas (juguetes viejos, muebles que no están tan bien, etc.) fueron a parar en esa finca, lo que la convirtió en un apéndice de mi familia. Creo que porque nadie quiere olvidar, nadie quiere deshacerse de esas cosas.

 Es también un símbolo de asentamiento de mi abuelo en Colombia. Él era italiano y cuando llegó a Bogotá, además de la casa en la ciudad compró esta casa de descanso. Esa casa es mi abuelo. Y ahora se está convirtiendo en mi papá, que es el que la disfruta. Es una casa rara. Es un híbrido porque nadie la habita realmente. Se está cayendo pero sigue existiendo.

 En el texto que explica tu proyecto hay una frase que me llama la atención: es el alma de mi abuelo que habita ahí. ¿Crees que este espacio logra realmente recordarte tu abuelo?

 Es más fácil sentarse a recordar a alguien con un estímulo visual. Lo que pasa con ese proyecto es que la casa se está deteriorando y desapareciendo poco a poco. Yo tengo un recuerdo idílico de lo que era, y ahora es como una carcaza de algo muerto. Estamos todos aferrados a una cosa que está totalmente decaída.

© Caterina Miani. Part of the Evidence & Intuition: The Imperfect System series, 2016

En el libro La Náusea de Jean-Paul Sartre hay una frase que me hace pensar en todo esto: “La memoria es un lujo de propietario”. Hemos conversado sobre la materialidad de un recuerdo. ¿Por qué necesitamos fotografías para recordar? ¿Realmente las necesitamos?

(Silencio). Pues porque yo creo que es muy difícil vivir recordando todo el tiempo. Porque recordar es un ejercicio a tiempo completo. Si tu vivieras recordando como si tuvieras todas esas fotografías en tu cabeza no podrías estar nunca presente.

Creo que uno conserva las fotografías para tener que dedicar un tiempo a eso. Es un poco cínico, pero en el momento en que uno se sienta a ver esas fotografías, recuerda. Siento que uno no se puede permitir eso siempre; los recuerdos duelen. No es un sistema sustentable.

El proyecto se llama Evidencia e Intuición: El Sistema Imperfecto (Evidence and Intuition: The imperfect System). ¿Por qué?

Porque necesitas una prueba para recordar. Para mí las fotos son una evidencia incompleta: muestra una situación específica, no lo que pasó antes ni después. Tiene que entrar la intuición a completar el resto.

Las fotos están ahí como un rastro de que algo pasó y que tienes que hacer un ejercicio de acordarte. Porque sino uno se olvida y de pronto no pasa nada si te olvidas pero… uno no quiere olvidar.

© Caterina Miani. Part of the Evidence & Intuition: The Imperfect System series, 2016

¿Por qué nos da miedo el olvido?

No tengo esa respuesta todavía, pero pregunto sobre ello todo el tiempo. Creo que está ligado con morirse. Probar que uno puede acordarse de algo es probar que uno tuvo una vida, que estuvo presente aquí en algo.

Hay un documental que para mi fue muy importante que es de un tipo que es un escritor inglés. Se llama “Eligiendo Morir” de Terry Pratchett. Una vez que le diagnostican Alzheimer, lo cual va a terminar por completo con sus recuerdos, esta persona dice yo prefiero matarme que seguir viviendo y no ser yo, porque si no recuerdo, no soy la misma persona.

Olvidar es morirse. (Silencio)

Sí, también es como la preocupación milenaria de todos los tiempos. Hablábamos ayer de la mitología griega en la que se menciona mucho que ellos quieren ser recordados, recordados en canciones, cuentos, leyendas. Desde el principio de los tiempos la gente quiere ser recordada para trascender la muerte. ¿Por qué alguien se sienta a pintar un paisaje que igual está al frente de sus ojos? ¿Para qué tienes que fotografiar algo si está en ese instante ahí? Pues para preservarlo en el tiempo porque siempre está el miedo a que las cosas se van.

La gente toma fotos de momentos felices: de matrimonios, de cumpleaños, del paseo. Es una manera de desplazar los malos recuerdos. El momento en el que tu quieres acordarte de tu pasado abres ese cajón de fotos viejas y te pones a mirarlas, y es como si fuera tu pasado editado. Y eso es raro. Tu pasado editado por “Kodak Happy Moments”. (Risas)

© Caterina Miani. Instalación Evidence & Intuition: The Imperfect System, 2016

Entiendo que querías hablar sobre la memoria y hay muchas formas de hacerlo. ¿Cómo decidiste hacer esta instalación?

La fotografía no me era suficiente y quería que se sintiera tangible. En un mundo como el de hoy con la rapidez con la que todo se mueve, la imagen necesita un empujón para que uno se detenga a mirar. Quería hacer algo disruptivo para que la gente me diera un momento de su tiempo.

Al hablar de memoria estás hablando del paso del tiempo. Esta es una obra paciente. Necesitaba un método que me permitiera hacer sentir ese paso del tiempo y, después de experimentar un montón, entendí que mi camino estaba por la fotografía análoga. Y bueno, yo siempre he tenido una fascinación por el agua fuera de su contexto.

Se que pasaste mucho tiempo haciendo pruebas en el laboratorio. ¿Cómo desaparecen las fotografías?

Ensayé varios métodos. Primero intenté hacerlo no fijando las fotografías en el cuarto oscuro, mi primer elemento para desaparecer las imágenes iba a ser la luz y eso no funcionó. Luego pasé a usar químicos para ver qué dañaba la foto de la forma en que yo quería. Fue ensayo y error.

Modificar la posición de los tanques que iban a estar colocados de forma horizontal, a una vertical, cambió por completo el proyecto.  El hecho de que el químico cayera hizo que la tinta generara una nueva imagen pictórica.

Yo tengo que aceptar el azar en mi proyecto. Tanto los químicos como la física y otros mil factores son parte de la pieza. Lo único que yo controlo es la cantidad de químico. Esto fue también un ejercicio como de liberarme un poco en el proceso creativo y no tener que estar en control de todo.

Finalmente también es una metáfora del olvido. El proceso pasa por cosas que no están bajo algo mi poder. Y eso fue liberador para mi.

© Caterina Miani. Part of the Evidence & Intuition: The Imperfect System series, 2016

Cuando alguien o algo ya no está puede quedar una idea romántica y no la real. ¿Tiene alguna relación con la creación de una nueva visión sobre las cosas una vez que la parte material desaparece?

Sí, el romanticismo y el fetiche de los recuerdos que se convierten en algo más fácil de digerir. Y porque igual, además de todo, toda la pieza quiere ser como un reto y una especie de juego macabro para la mente porque finalmente tu no puedes detener que se desaparezcan.

La idea de hacer trucos a la mente siempre me ha interesado. Debe generar angustia pero a la vez ser una contemplación de la desaparición de la belleza del recuerdo. Finalmente puede también ser seductor olvidar. Da paz. El dejar ir es otro estado, estás logrando convertir un recuerdo no ideal en algo más florido, y se siente cierto placer en eso.

Hemos conversado sobre la confusión entre un verdadero recuerdo y el recuerdo a través de una fotografía. Pensar que algo pasó de cierta manera, o que uno se sentía feliz en un momento a partir de ver una imagen en la que uno se veía feliz. ¿Puede ser alguna vez objetiva la fotografía?

 (Risas) Cuando tu averigües eso me avisas.

Yo no creo. Nunca. Me cuesta mucho pensar que cualquier fotografía en el planeta puede ser objetiva.

El simple hecho de enmarcar algo nunca será objetivo, siempre estarás dejando algo fuera. Para mi es verdaderamente imposible. Aparte de lo evidente que son todos los bagajes culturales, de educación, etc. que un ser humano que puede hacer click en una cámara tiene. No te puedes liberar de esas cosas.

© Caterina Miani. Part of the Evidence & Intuition: The Imperfect System series, 2016

 Te he escuchado decir más de una vez que la fotografía te ha decepcionado mucho. También has dicho alguna vez que para ti es como el mar: un medio al que hay que tenerle respeto ¿Por qué?

 Por más que le tengo un amor profundo a la fotografía siento que tengo que tener cuidado con ella. Sentí que en un momento de mi vida se me volvió como una religión: ciegamente viviendo el mundo a través de una máquina. Se interpuso entre mi y vivir el mundo de verdad. Algo tan elemental como las vacaciones en familia. Nunca los registré por estar buscando esa imagen.

 Y otro problema que yo tengo con la fotografía es que esta genera jerarquías que a mi me angustian. El fotógrafo en su afán de mostrar algo y crear consciencia sobre algo es posible que termine deshumanizando una cosa al fotografiarla. Se genera una relación de poder: ¿quién tiene el poder: el que se deja fotografiar y sólo te muestra lo que te quiere mostrar o el fotógrafo que a pesar de lo que tu hagas te va a retratar de una forma?

 Le tengo respeto. Uno se puede dejar llevar y perder en ella.

 Caterina Miani es una fotógrafa colombiana que actualmente vive y trabaja en Nueva York. Su proyecto Evidencia e Intuición: El Sistema Imperfecto formó parte de la exhibición colectiva Another Kind of Paradise en International Center of Photography (NY).

Mariajosé Fernández- Plenge
Bachiller en Comunicación y Medios Audiovisuales. Fotógrafa desde los cinco años (y luego graduada de International Center of Photography). Amante de la cultura visual, los viajes, y el queso.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top