BACKSTAGE

Entrevista a Luis Alvarado y la formación de Buh Records

Esta vez tuvimos la oportunidad de conversar con Luis Alvarado, un personaje importante del underground limeño. Su trabajo de gestor cultural en su sello de música experimental Buh Records, como su actividad en Radio Filarmonía y el Centro Fundación Telefónica (entre otros) demuestran un gran aporte a la escena musical independiente de Lima. A continuación nos cuenta un poco del proceso de creación de su disquera, los rumbos que ha tomado y los nuevos caminos a tomar.

Cuentanos un poco como comenzó Buh Records

Buh records empezó el año 2004, de una manera muy discreta en realidad, porque fue el sello que le puse a una compilación que regalaba con una revista de música. Digamos que tenía la idea de que eso crezca, pero estaba más concentrado en la revista. Pero el sistema era igual, yo organizaba conciertos y hacía muchas cosas, venía gente de afuera, ya estaba metido en este ritmo. Pero era bajo el nombre de este fanzine que tenía: Autobus. Con él sacaba notas y tenía un blog. De ahí la revista ya no salió porque la saqué impresa, fue carísimo y en realidad no se vendía tanto. Sin embargo, yo seguía teniendo el Blog y la revista me había impulsado a escribir más, a investigar y eso me llevó a  hacer algunos proyectos como curador. De pronto estaba vinculado a un mundo más institucional. Entonces estaba organizando conciertos un poco más grandes también, que, para ser de música experimental, ya iba bastante gente. Tenía la idea de sacar varias cosas, pero no estaba seguro como sacarlas. Y en esa época, con un amigo, empezamos a armar lo de la ferias de discos y el año 2010 hicimos una feria en eStar, la galería de Villacorta. Esa feria, la del 2010, me animó a sacar varias cosas más que yo ya tenía, que ya me había comprometido en sacar, que no estaba seguro como hacer. En realidad un amigo ecuatoriano fue quien me impulsó a retomar el proyecto de Buh Records y pensarlo como una fase más Lo-Fi y que fuera un poco más espontáneo y rápido todo.

A partir de las ferias yo empecé a hacer una producción mayor y me empecé a organizar, a tener contacto con sellos de afuera y la cosa fue creciendo bastante. Le había puesto Buh Records porque yo quería un sello para música que iba a asustar. Por eso también el fantasma era el logo. Fue muy simple y espontáneo todo, pero era muy clara la intención desde el comienzo y hasta ahora. De hecho, la primera cosa que salió con Buh records fue una compilación que se llamaba “Vamos a ser felices”. Era un híbrido entre cosas de Noise y cosas Pop, pero Pop medio raras, así como Lo-Fi, indie rock, pero grabado en casa. Era una compilación pionera en realidad, era del 2004, la primera compilación de grupos indies que habían acá.

De alguna manera Buh Records ha mantenido esas dos vertientes, un lado ruidista y experimental, y un lado más indie, pop, y la combinación de los dos también.

Exacto, siempre pensé que esa primera compilación es tan híbrida, tan distinta y aun así funciona como unidad que siento que es lo que ha definido un poco el camino del sello a nivel de sonidos. A mí me gusta ese eclecticismo que tiene porque yo mismo tengo una sensibilidad bien ecléctica y me aburriría si todo el sello es noise. A parte los sellos que me gustan, que tengo como referentes, son también sellos eclécticos y esencialmente se los ve como sellos de música experimental. Important Records, que es un sello que me encanta, trabaja mucha música de vanguardia, mucho noise, pero puede sacar un disco de un cantante folk, de canciones. Pero igual son rarísimos, son como freaks. Funciona ese sistema.

A pesar de esta continuidad estilística, ¿has sentido que el sello ha cambiado en algo?

Sí, de hecho. A medida que ha pasado el tiempo me he vuelto mucho más reacio a lo espontáneo y a sacar cosas grabadas de manera casera y de hacer ediciones un poco más rápidas que tienen este encanto de lo Lo-Fi. Por un lado creo que es mejor. Eso no significa que no saque cosas que son radicales o extremas. Por ejemplo el disco de Teté con Martín es sumamente radical, quizás sea lo más extremo que he sacado en todo el sello, pero lo saqué porque está grabado en el mejor estudio de Oslo. Eso hace que en realidad se sienta distinto escucharlo y sienta que ellos también como artistas le han dedicado un tiempo y una responsabilidad a ese trabajo que también me parece importante. Estoy pensando en una alternativa para esas grabaciones un poco más caseras, más Lo-Fi. Las mismas cosas que yo grabo no las puedo sacar en mi sello; yo mismo estoy vetado de Buh Records (ríe). Entonces he estado pensando en hacer un proyecto paralelo, un subsello de tirajes limitados, 20 copias, fácil en casetes, o solamente online, para cosas nuevas de gente joven que recién está grabando cosas.

A parte de eso, ¿a dónde crees que está dirigiéndose Buh Records ahora?

Se está dirigiendo a la fabricación de Vinilos y cada vez tengo más lanzamientos de bandas internacionales que están en curso, que van a salir; algunas bandas grandes. Creo que es un paso importante para mí, para darle al sello una visibilidad internacional. La cosa se va complejizando porque ya está creciendo y a la vez confío en que pueda, como plataforma, ayudar a que los artistas locales que están ahí, tengan una mayor exhibición fuera. Ahorita hay una mayor distribución de los discos fuera que hace que pueda publicar y mantenerlo. También hay una línea del sello que está orientada a las reediciones, que también ayuda mucho a la distribución internacional porque ahorita hay una fiebre con las reediciones.

Carlos Andrés Ortega
Interesado en música y arte sonoro. Es músico y compositor. Cuenta con una trayectoria en bandas como “La Escena” o “Grupo Miel” y en su proyecto solista de música experimental. Actualmente se encuentra terminando sus estudios en la PUCP en la carrera de Estudios Teóricos y Críticos de la facultad de Humanidades.
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