BACKSTAGE

El 2017 es de King Gizzard & The Lizard Wizard

Fuente: Facebook de King Gizzard & The Lizard Wizard

Ya hemos escuchado bastante que el rock está muerto, incluso esta sentencia viene desde inicios de siglo, cuando Nirvana y Pearl Jam dejaron de estar de moda. Aunque es una de esas frases sin sustancia, que se suelta solo por hacer un comentario “inteligente” en una conversación, hasta cierto punto es verdad. Lo que más se consume en EEUU, además de los artistas pop que siempre tienen un lugar en las listas, es el Hip Hop. Las ventas de guitarras eléctricas han disminuido y lo que mueve a la gente es la música electrónica y el trap. Y está bien, el rock no puede reinar por siempre, pero todavía existen bandas que merecen nuestra atención, como King Gizzard & The Lizard Wizard.

 

King Gizzard es probablemente la banda de rock más emocionante de estos momentos. Empezaron a tocar en Melbourne, Australia en el 2010 y al día de hoy tienen 11 discos, de los cuales 3 han sido lanzados este año y, según anunciaron a fines del año pasado, aún saldrán 2 más, haciendo un total de 5 discos en el 2017. Esta es una meta que para cualquier banda sería inviable, más aún para una que integra a siete músicos -entre ellos dos bateristas y tres guitarristas- y trabaja cada uno de sus discos bajo un concepto distinto. Por ejemplo, con Quarters! (2015) hicieron un álbum de 4 canciones, cada una con la misma duración, con Paper Mâché Dream Balloon (2015) optaron por solo usar instrumentos acústicos y con Nonagon Infinity (2016) llevaron las cosas a otro nivel, haciendo un disco que “nunca acaba” (la última canción termina como empieza la primera, creando un ciclo interminable).

 

Su propuesta sonora sigue la linea del rock psicodélico y de garage de bandas actuales como Thee Oh Sees y Ty Segall, pero no tienen miedo de experimentar con estructuras menos convencionales e incorporar elementos de metal y jazz, como lo han demostrado con sus últimos lanzamientos. El primero de este año fue Flying Microtonal Banana que, aunque le bajó las revoluciones a su antecesor, hizo que la banda se sumergiera en el mundo de la música microtonal, alterando los trastes de sus instrumentos para aventurarse en intervalos más cortos que el semitono de la música popular occidental. El segundo disco, Murder of the Universe, relata tres historias mitológicas llevadas por la voz de Stu Mackenzie, la narración de Leah Senior y el ritmo frenético de la música que casi no se detiene entre canciones. Por último, el tercero de este año, Sketches Of Brunswick East, inspirado en Sketches of Spain (1960) de Miles Davis, fue un cambio de 180 grados que llevó a la banda al territorio de la fusión entre jazz y rock.

 

Si algo queda claro con King Gizzard es que podemos esperar consistencia, compromiso y creatividad. Y en tiempos en que Dave Grohl sigue siendo novedad, el rock puede haber “muerto” como se le conoció en décadas pasadas, pero estará vigente en bandas como KG que apuestan por seguir innovando y llevando los estándares al límite.

 

 

 

Andres Blume
Comunicador de la PUCP y a veces músico. Me gusta mucho el cine, hablar de discos y libros, y sobre todo comer. Síganme también en @woweezoey
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