BACKSTAGE

Baby Driver, un ejemplo de cómo sincronizar la música y el cine

Fuente: Alt AZ 93

Son pocas las películas, en los últimos años, que han logrado aprovechar sus bandas sonoras y volverlas el eje central de este arte como el caso de Baby Driver. La última cinta del director Edgar Wright cuenta la historia de un joven, apodado Baby, empleado como el conductor de escape de un peligroso sindicato de ladrones, que ahoga el problema auditivo que padece con la música incluida en muchos iPods que posee. “Baby Driver” es el film de acción de moda en cines o, como algunos críticos lo llaman, “un vídeo musical extendido”. Pero, en cualquier caso, redefine cómo las películas y el soundtrack se deben interconectar dinámicamente y se convierte en un ejercicio de sincronizar un largometraje entero a la música.

Para esto, se podría describir a esta cinta como una interminable persecución automovilística ambientada en el Rock. O, por el contrario, se podría pensar de esta como un playlist de música que pasa a tener una película del crimen adjunta. Eso es porque, entre el caos vehicular y la banda sonora, compiten por el centro de atención en el film de romance, acción y comedia del director de cine inglés.

Wright es tanto un geek de la música como un aficionado a los carros. Las escenas automovilísticas van de la mano con clásicos de rock de los años 70 de bandas reconocidas como lo son: Queen, Simon & Garfunkel, T.Rex, etc; pero la banda sonora “Baby Driver” también ofrece música de varios estilos como la de Beck, Barry White, Run the Jewels, Kid Koala, etc. Y cada canción juega un papel tan importante en la conducción de la narrativa como los actores involucrados.

La película empieza de golpe con una escena de escape automovilístico de alta velocidad, seguida por un acto de un musical clásico a través de la ciudad, todos majestuosamente coreografiados y editados para sincronizar, perfectamente, con las canciones de fondo del soundtrack. Esto establece un tono que sigue por el resto de la cinta y que coincide con los ritmos de la banda sonora con la acción en pantalla.
Este film, lleno de acción, llama bastante la atención con su trama tradicional. No obstante, transmite mucha emoción en sus personajes gracias en parte al uso inteligente de la música, logrando cambiar el estado de ánimo de una persona más rápido que una canción que aman u odian. Por esto y mucho más, “Baby Driver” es una celebración de ese hecho que vale la pena ser visto por todos, sobre todo para los amantes de la música.

Si quieres comprobarlo por ti mismo(a), aquí te dejo los seis primeros minutos de la escena inicial. Que lo disfrutes.
https://www.youtube.com/watch?v=7ARFyrM6gVs

Alejandro Urbina
Bachiller en Comunicación y Marketing de la UPC, y melómano desde que tengo uso de razón. No soy dueño de la verdad absoluta, solo me gusta compartir mi opinión/perspectiva de esta adicción sin remedio llamada música.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top