LITERATURA

Reseña: “Volver al oscuro valle” de Santiago Gamboa

Alicia Lara Domínguez

Literatura Random House. 2017. 500 pp.

Las derivas de la violencia en su país ha sido uno de los temas preferentes de Santiago Gamboa (Bogotá, 1965). En Volver al oscuro valle, el autor vuelve a Colombia para narrar las consecuencias de la violencia en distintos personajes.

Volver al oscuro valle es una novela coral con tres protagonistas principales. Un personaje sin nombre, apodado genéricamente El cónsul, que vendría a ser un trasunto del propio autor que estaba presente en Plegarias nocturnas, una novela previa de Gamboa. Además, están una joven colombiana llamada Manuela Beltrán y el célebre poeta francés Arthur Rimbaud. Lo sé, suena extraño. Las historias del cónsul y de Beltrán son historias contemporáneas que llegado un momento acabarán coincidiendo en espacio y tiempo. La de Rimbaud no es más que una biógrafa ficcionada de su acelerada vida y lógicamente no coincide con los personajes principales. La obra está narrada de forma fragmentaria, intercalándose diferentes capítulos y partes donde cada uno va contando su historia. La del cónsul consiste en un vagabundeo por Madrid en busca de Juana, la enigmática hermana del protagonista de Plegarias Nocturnas. Mientras tanto se nos narra la desgraciada vida de Manuel Beltrán. Una infancia dura, con maltratos y abusos unidos a la mala suerte harán que su destino se trunque pronto. Sin embargo, la suerte le dará una oportunidad para rehacer su vida. A pesar de ello, Manuela pronto tendrá nuevos desencantos que acabarán por endurecer su carácter. El desgraciado cruce del cónsul y Manuela se produce de forma fortuita y de alguna forma dispara la narración que hasta ese momento se muestra algo dubitativa y de interés variable.

La historia avanza y nos vamos topando con nuevos personajes como el inefable Tertuliano, a la postre, personaje clave en la resolución de la historia, y el cura Ferdinand Palacios, perfecto representante del cinismo y la falta de escrúpulos morales. Cada una de estas historias irá completando la narración para acabar dotando de sentido todo lo leído durante una parte considerable del libro. El lector tiene claro que Gamboa tiene un objetivo pero quizás se tarda demasiado en mostrar el camino. Mientras tanto, se alternan los capítulos de la vida del poeta francés sin llegar a tener muy claro cuál es su sentido. Aunque esto no debe ser un problema ya que la narración no por conocida resulta menos hipnótica. El dominio de Gamboa se muestra en estos detalles ya que el relato está claramente desligado del resto de historias pero no resulta especialmente forzado. Las páginas finales del libro revelaran el sentido de la narración de Rimbaud y demuestra el talento del escritor colombiano para cerrar sus historias.

Gamboa lleva años detrás de un libro total, una narración larga donde se aborden distintas realidades. Ya lo intentó en Necrópolis, una obra compleja que no acaba de funcionar. Este libro recuerda a Necropolis pero más pulida y mejor terminada. Gamboa es sólido en su propuesta aunque puede que falle en su necesidad de abarcar muchos temas. Algunos temas funcionan como la violencia en Colombia, el oficio de escribir o el desarraigo. En cambio, otros son abandonados como es el caso del terrorismo, con un horripilante cameo de un grupo yihadista. La falta de consistencia de algunas partes no lastra la totalidad del libro pero si dejan un regusto incómodo en la lectura. Conforme avanza la historia, Gamboa se conforma con menos y el lector lo agradece. El relato total, con múltiples voces, personajes y escenarios, deja paso a una narración más sencilla donde el narrador principal, el cónsul, toma la palabra. Aunque aspectos como la brutalidad, la impunidad o la sordidez envuelven la práctica totalidad de las historias que confluyen en el libro, el tramo final abre una puerta a la esperanza y permite un respiro al lector.

Volver al oscuro valle es un libro ambicioso que destaca aunque tenga algunos claroscuros. A pesar de la extensión y lo mucho que abarcan sus historias, el autor logra cerrar de forma brillante la novela. Al igual que ocurre con el valle del título, Santiago Gamboa es una autor al que hay que volver siempre.

Enrique León Domínguez
Nacido en Sevilla y licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla. En esa misma institución cursé el Máster de Enseñanza Secundaria y el Máster de Estudios Americanos. Actualmente soy Doctorando en Literatura hispanoamericana con una tesis sobre literatura centroamericana. Lector desde siempre, en los últimos tiempos también hago críticas literarias de narrativa hispanoamericana contemporánea. Soy el responsable del blog Fondo de Lectura (fondodelectura.wordpress.com) y colaboro en la Revista Vísperas.
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