CONVERSA Y PUNTO

La Selva de Sofía

©Sofía Alvarez. Still del video Sueño Selvático, 2017

Sofía Alvarez habla de su conexión con la naturaleza y el uso de su cuerpo como herramienta en el proceso de descubrir quién es. Su trabajo es un camino hacia sí misma: entre autorretratos, objetos de la infancia, y espacios de sus antepasados está Sofía.

La naturaleza está muy presente en todo tu trabajo. ¿Cuál es tu conexión con ella?

 Soy parte de la segunda generación de mi familia que vive en Lima, Perú. Mis cuatro abuelos son de distintos lugares del país: Talara, Tarma, Lamas y Monsefú. Desde que ellos se mudaron a Lima, dejaron sus pueblos atrás y una relación más cercana con la naturaleza. Vivir en la ciudad es muy emocionante, siempre hay algo que hacer y puedes encontrar un buen trabajo pero muchos de nosotros nos encontramos perdidos y no sabemos a dónde ir. Hace un par de años, viajé a conocer Lamas, el pueblo de mi abuela materna en la selva, y sentí una reconexión muy fuerte con la naturaleza. Analicé mi vida años atrás y me di cuenta que no tenía un norte, que en todos mis años de adulta no había generado un centro interno que me sostuviera. Desde viaje, al verme rodeada de árboles y agua, me siento mucho más segura, conozco el lugar al que pertenezco y del que no me quiero alejar tanto en mi vida personal como en la práctica artística.

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Las raíces mordían, 2015 – 2017

Viajaste al XVII Congreso Forestal Mundial en Sudáfrica a raíz de ganar el concurso “Forest and people” de la FAO / ONU. “Mi cara es una hoja” nació a partir de una experiencia con el Ayahuasca.

 

Fue la mejor experiencia que he tenido a nivel personal. Tomé ayahuasca en una maloca en la selva donde solo estábamos el chamán y yo. Durante todo el viaje estuve muy comunicada con la naturaleza, sentía que la selva me hablaba, que me cuidaba y que había mucha energía recorriendo mi cuerpo. Abrí muchas puertas que habían estado cerradas y empecé a ver las cosas con mayor claridad y con compasión. Creo que después de este viaje, empecé a entenderme más y a dejar de culpar y culparme por experiencias pasadas. Creo que la planta te da una visión más clara del mundo y entiendes que todo lo que te pasa en la vida es una enseñanza para ti mismo y que tiene una razón de ser que nosotros no podemos controlar. La planta me regaló la foto “Eres una hoja” pues me enseñó que todos formamos parte de la naturaleza y que todo lo que está en un espacio/tiempo tiene una función importante. Uso la metáfora de comparar al ser humano con las hojas para dar a entender que como seres con raciocinio no debemos restarle importancia a todo lo que nos rodea pues, desde un punto más específico, los árboles y las hojas nos dan vida.

 

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Las raíces mordían, 2015 – 2017

 

En la serie Tengo que sacarme esto de encima hay un constante esconderse. Son autorretratos en los que no se ve el rostro. ¿Por qué?

Comencé ese proyecto mientras estaba en la universidad, pero de una forma muy inconsciente. Años después lo retomé pues sentía la necesidad de autorretratarme y disfrutaba mucho hacerlo. Todo fue algo muy intuitivo y con el tiempo me di cuenta que nunca mostraba mi rostro. Entonces empecé a analizarme y a darme cuenta que lo que estaba haciendo era esconderme. Sin embargo, no veo el escondite como algo negativo, sino como lo que sucede antes de que uno se encuentre a sí mismo. Ese proyecto forma parte de un trabajo personal de reconocerme y de saber en dónde estoy y qué quiero hacer. Muchas veces nos dejamos llevar por las voces de la sociedad o la familia y ante la presión tendemos a escondernos pues no tenemos claro a dónde ir, pero creo que el hecho de ser consciente de eso, es el paso previo para luego liberarse y que cada uno encuentre su propio camino.

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Tengo que sacarme esto de encima, 2015 – 2017

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Tengo que sacarme esto de encima, 2015 – 2017

Las imágenes de objetos que utilizas en esa serie crean para mi como espectador una conexión directa con el pasado: la forma de doblar una carta en el colegio con un clip o guardar los mechones de pelos de mis amigos. Cuéntame un poco sobre estos objetos y lo que significan en el proyecto.

En “Tengo que sacarme esto de encima” dialogo conmigo misma y lo hago a partir de la intimidad. Desde el uso de autorretratos, de desnudos, de espacios interiores y de objetos muy personales. Los objetos que ves en la serie son una selección de muchas cosas que encontré en mis diarios de adolescente. Leer esos diarios me sorprendió bastante y me fue indispensable incluirlos en el proyecto. Lo que empecé como algo muy intuitivo estaba relacionado con eventos de mi adolescencia que me marcaron y que necesitaba volver a observar para entenderme como mujer ahora.  De hecho, mientras hacía este proyecto, empecé a hacer terapia psicoanalítica y caí en cuenta que este proyecto es el más terapéutico que he hecho. Me parece increíble el poder que tiene el arte de desatar nudos, un poco de lo que hablaba Jorge Eduardo Eielson con sus esculturas. El arte otorga otro tipo de conocimiento que pocas veces es cuantificable, creo que, entre otras cosas, ayuda a cuestionarse y a liberar sentimientos ocultos tanto al artista como a la persona que está observando.

 

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Tengo que sacarme esto de encima, 2015 – 2017

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Tengo que sacarme esto de encima, 2015 – 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Raíces Mordían es una serie de autorretratos en la naturaleza. Me hablaste de conexión y de camuflaje, pero también del dolor al hacer las imágenes. ¿Cómo fue este proceso?

“Las raíces mordían” es un proyecto en el que busco hablar sobre mi relación con la naturaleza y sobre cómo me conecto con ella.  Busco camuflarme en los espacios para demostrar que no hay una diferencia entre los espacios en los que estoy y yo. Es un intento de fusionarme con ella y es algo bastante performático. Sin embargo, este proceso nunca es fácil. En ese intento de estar presente mi cuerpo sufre distintos golpes o roces al integrarse en los árboles, rocas, desierto, etc. Al estar desnuda y en lugares donde usualmente no hay nadie más que yo y la persona que me está ayudando, me doy cuenta de lo vulnerable que somos los humanos y de lo poco preparados que estamos para poder sobrevivir en esas condiciones. Somos muy dependientes de lo que hemos creado: casa, abrigos, zapatos, comida a la mano, a diferencia de otros seres vivos que tienen cuerpos que se adaptan naturalmente al lugar en el que habitan. Por eso pienso que la naturaleza nos sobrepasa y por lo tanto que debemos de respetarla en su inmensidad.

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Las raíces mordían, 2015 – 2017

©Sofía Alvarez. Parte de la serie Las raíces mordían, 2015 – 2017

Sofía Alvarez es licenciada en Ciencias de la Comunicación y ha llevado cursos en la Universidad de Salamanca y en el Centro de la Imagen.  Ejerció la docencia en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y la Universidad de Lima. Actualmente vive en España donde estudia el Máster de Investigación en Arte y Creación en la Universidad Complutense de Madrid.

 

Mariajosé Fernández- Plenge
Bachiller en Comunicación y Medios Audiovisuales. Fotógrafa desde los cinco años (y luego graduada de International Center of Photography). Amante de la cultura visual, los viajes, y el queso.
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