CONVERSA Y PUNTO

Entrevista: “El ande es la columna vertebral de nuestra consciencia peruana”

Manuel Vera Tudela Wither (Lima 1984) es un músico peruano que vive en la Ciudad Imperial del Cusco. Su espíritu viajero va creando melodías que trasladan al oyente a los pueblitos más remotos de la sierra peruana. Formó un dúo que se llamó “Kuska” con Lorena Valdés, quien fue su compañera de viaje. Ambos, como verdaderos Hijos del Sol, crean una atmósfera perfecta en el corazón andino y nos deleitan con sus voces al ritmo de la guitarra y tambor.

2Manuel ha sacado tres álbumes increíbles. Su primer álbum titulado “Evacuación” fue grabado el año 2011 en Chorrillos, Lima. Las 16 canciones que conforman este álbum son perfectas para escucharlas en una tarde de descanso y descubrir temas de libertad, rebeldía, amor, tranquilidad del espíritu, injusticia social y crítica a la comunidad política. Su segundo álbum se titula “Cusco”, editado el año 2012 y compuesto por 11 canciones inspiradas en sitios y vivencias por nuestra tierra milenaria.  Por último tenemos “Energía Libre”, producido y grabado el año 2015 en Cusco y cuenta de tres partes las cuales pueden escuchar en su página web https://manuelveratudelawither.bandcamp.com/ . Disfruten bajo las estrellas “El niño que recordó cómo volar”. (Parte I)

Admirando su música y forma de ver la vida, le hice una breve entrevista la cual comparto con gusto en Punto y Coma. No hay duda que Manu es un músico excepcional por su grandeza como ser humano y sus canciones alimentando la conciencia.

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Cuéntanos de tus inicios por la ruta de la música ¿Qué es lo que te inspiró a cantar?

La música me gustó desde chico. Hubo muchas influencias en casa y empezar a tocar no fue una decisión, simplemente la guitarra se convirtió en el nuevo juego entre mis hermanos y yo. De repente todo se volvió la música y después de aprender a tocar música de otros grupos quise explorar haciendo algo mío, y ahí descubrí que con una guitarra y cantando me sentí más sincero que en cualquier otro espacio. La música es lo que mejor me representa. Después experimenté cómo algunas canciones que hacía realmente me ayudaban a superar traumas personales y a entrar a espacios nuevos de exploración y análisis. Para mí el camino siempre sigue, no llegué a ninguna parte, solo sigo avanzando y ese camino siempre me lleva hacia mí. Me considero alguien en constante cambio y aprendizaje, como un niño que está en el carro mirando por la ventana. La música es el soundtrack de toda esa experiencia de fascinación por la vida.

¿Quiénes son los exponentes musicales que más admiras?

Uff, son tantos. Tendría que decir que primero los Beatles. Pero claro, Michael Jackson, Chabuca Granda, Spinetta, Joao Gilberto y no sólo eso, escritores como Cortázar, Ribeyro, Valdelomar y amigos como Jonatan Alzamora, Jorge Vargas, de la banda cusqueña Chintatá, a mis hermanos Charlie y Rafo, etc. No solo los músicos inspiran mi vida: hay un cóctel de vidas que mejoran la mía. Pero si se trata solo de música, Lennon siempre está en lugar privilegiado.

Personalmente considero a la canción “Viajero que nace” como el himno de los trotadores de mundo. Nos gustaría saber qué te motivó a escribir tan bello mensaje.

Gracias por lo que dices. Me queda grande lo de “himno” jaja, pero sí, a muchas personas les inspirar a seguir, a salir, a intentar, a cagarla sin miedo y ver qué pasa, a romper sus límites. Sinceramente, la composición de Viajero fue muy aleatoria: estaba jugando con unos acordes en afinación abierta y empecé a soltar letras como venían y casi tal cual lo que improvisé aquella tarde quedó. Lo pasé a limpio, lo ordené un poco y resultó. Amo esa canción y así como acompaña a muchos viajeros, me acompaña siempre y me enseña. Es una canción viva, despierta, autónoma.

Actualmente vives en el Cusco, una ciudad rodeada de cultura y naturaleza ¿Cómo se siente levantarse cada mañana y respirar los gélidos aires serranos?

Muchas veces frío. Jaja. Pero te diré algo que resume todo. Antes me daba flojera salir de la cama. Pero desde que me mudé a Cusco duermo por las noches esperando el momento de la mañana para despertar temprano. Ahora prefiero despertarme que seguir durmiendo.

Coméntanos sobre tu próximo álbum, el cual estás trabajado con el cantante Alejandro Rivas del dúo Alejandro y María Laura ¿Cómo se está desarrollando esa experiencia?   

Es un álbum muy especial. Estoy emocionadazo porque ha quedado lindo. Ya terminamos de grabarlo y es mi primera experiencia con un productor musical. Antes grababa todo en casa como venía y casi sin opiniones ajenas. Ahora confié plenamente en Alejandro y la verdad es que él ha llevado las canciones a un nivel superior e inesperado. Yo hubiera hecho casi todo diferente en realidad. Tal vez también hubiera salido bien, pero creo que hubiera seguido en lo mismo, Ale me empujó a otros lugares musicales, cosas electrónicas, me hizo renunciar a mis patrones y cárceles compositivas y vicio por lo acústico para sacarlo hacia un lenguaje más para todos y no tanto para mí. No sé si él se da cuenta de lo que ha hecho. Para mí es grandioso y este álbum es superior en muchos sentidos que los anteriores. He crecido y me siento feliz de proclamarlo. Me muero por sacarlo, solo falta unos pocos miles de plata, pero ahí estamos, confiando.

¿Cuáles son tus futuros proyectos como cantante?

Los mismos, pero mejor. Seguir cantando, seguir componiendo. Seguir viajando, seguir creciendo, seguir alegrando gente con mis canciones.

Quisiera saber tu opinión sobre esta importante frase del historiador José de la Riva Agüero Y Osma en su libro Paisajes Peruanos: “La sierra es la cuna de la nacionalidad, columna vertebral de su vida, región principal del Perú” (…) “Detrás de Lima y de la costa, región de la siesta, de los esclavos negros y de la vida fácil se alza la sierra inmensa y aún indivisa, el verdadero Perú”.

Algo de cierto hay en todo esto. El ande es la columna vertebral de nuestra consciencia peruana. Negarlo sería ignorancia. Ahora, exaltarlo a niveles fuera de órbita, sería chauvinismo. Hay que tener cuidado con eso y ponerlo en su real dimensión. Me refiero a que muchos peruanos caen en el vicio de decir que somos lo máximo y que los Incas y blablabla… yo ya estoy un poco cansado de seguir sintiéndonos “orgullosos” de Machu Picchu y la piedra de los 12 ángulos cuando en realidad no hicimos nada, solo tuvimos la suerte de nacer ahí. Creo que el único patrimonio que tenemos es la gente y las piedras, en general, me son un poco indiferentes aunque sean muy grandiosas y obra de alta tecnología. Ahora, mucha gente tiene que aprender, leer, estudiar, amar, tranquilizarse un poco con sus pasiones. Tenemos que entrenar nuestro patrimonio humano para hacer una sociedad más justa y respetuosa, nada más. Ahora, que el ande provee recursos metafísicos, herramientas intangibles para eso, sí, absolutamente. Que el ande es la biblioteca de nuestro país, sí. Tal vez lo sea hasta del mundo. Pero, si como peruanos nos pasamos frente a la fachada de esta biblioteca sin entrar jamás, pero nos sentimos orgullosos por lo que nuestra biblioteca contiene, tenemos un problema. Seguimos siendo el mendigo sentado en el banco de oro, y ese mendigo no es “pobrecito”, sino necio. Yo nací en el Perú pero me considero un ciudadano del mundo. La sierra tiene cómo enseñarnos como ser, primero, nosotros mismos y luego un ser humano integrado con su sociedad global. Para mí, cosmovisión andina es eso: sabiduría sobre el equilibrio.


Entrevista  a cargo de Alejandro Alva


Fuente de Imágenes: http://cusconoticias.pe/20-11-2015/manuel-vera-tudela-wither-en-vivo-en-la-sala-killa-este-viernes-20-noviembre | https://manuelveratudelawither.bandcamp.com/

Alejandro Alva
Trujillo, 1997. Actualmente estudia en la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura. Amante de la música, del buen libro y del café.
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