CULTURA

Opinión: Apuntes breves sobre el colonialismo

Fuente: Historia y Sociedades

Hay algunos temas que son espinosos de tratar en la Historia, y uno de ellos es la colonización. Como podrán suponer, queridos lectores, este fenómeno no resulta igual en todas las partes del mundo. En esta oportunidad quiero compartirles brevemente, nuevamente de la mano de la literatura, cómo se llevó este proceso en Nigeria, refiriéndome específicamente a la obra “Todo se desmorona”, de Chinua Achebe, para luego alcanzar reflexión general sobre este tema que aún es tabú en algunas conversaciones.

Primero definamos que es colonialismo: “es una situación en la que un país rige o domina a otro. Por lo general, el país invadido permanece incapaz de oponerse al invasor, en lo social, económico, político, y sobre todo, militarmente.”

Ahora, en el libro de Chinua Achebe, el acercamiento inglés a la tribu Igbo (recordemos, la etnia más importante de Nigeria) comenzó siendo comercial, luego fue religioso y por último militar y político. Los pobladores pensaron que los espíritus los ayudarían, por lo que les ofrecieron asilo en un lugar considerado “maldito” por ellos, pero que fue remodelado por los ingleses, quienes construyeron una iglesia y empezaron el proceso de cristianización. Con cada vez más adeptos, los jefes de las tribus comenzaron a preocuparse, lo cual los llevó a quemar la iglesia, por lo cual fueron violentamente castigados. De la relativa autonomía que tenían quedó poco cuando llegó un subprefecto a esa zona, a poner orden a los revoltosos, así como para cobrar tributos y multas y garantizar la seguridad de los párrocos y otros miembros eclesiásticos de la zona.

Algunas de las formas de dominio más fuertes son la religiosa y la cultural, pues remueven los cimientos de las sociedades conquistadas, para así poder imponer más fácilmente las ideas de los colonizadores. Nosotros no somos ajenos a estas maneras de conquista, pero hay cuestiones que aun debemos resolver (que en la mayoría de países con pasado colonial aun no resuelven): ¿quién somos? ¿Qué es autóctono y qué es foráneo? ¿Podemos y/o debemos seguir llamando a los conquistadores foráneos? ¿Qué de ellos es nuestro?

El colonialismo puede ser visto – al menos por la parte de los conquistados – como un vaso llenado a la mitad: podemos verlo o medio lleno o medio vacío. Podemos ver lo que perdimos, pero también lo que ganamos. Lo que somos ahora no es lo que fuimos ayer, ni será lo que seamos mañana, producto de la globalización. En mi opinión, se trata de abrazar lo que somos, sin negar alguna parte, pues hoy somos nuevos peruanos orgullosos de su Nación.

Alfonso Lip
Estudiante de Derecho de la Universidad de Piura (UDEP) y egresado de el programa de Artes Liberales con Mención en Historia por la misma Casa de Estudios. Actualmente es director de contenido y vicepresidente de la Revista de Estudiantes de Derecho “Ita Ius Esto”
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top