COMA Y PUNTO

Coma y Punto: La purita verdad de la dieta y los viajes

Comenzaste un plan de alimentación saludable para bajar esos excesos acumuladitos. Lo seguías al pie de la letra, alcanzando poco a poco tus objetivos, recontra motivado/a a seguir…hasta que llegó el día del viaje, junto con tu lamento por tener que fregar todo el esfuerzo que viniste haciendo para alcanzar el cuerpo latino. La dieta y los viajes: aunque parecen polos opuestos en realidad sí pueden funcionar juntos.

  1. Los viajes y las calorías.-

Los planes de alimentación para bajar de peso sirven para eliminar excesos, aplicando un déficit calórico de manera que el cuerpo use sus reservas.

De hecho la alimentación durante un viaje depende de qué tanto esté en tus manos poder manejarla, resultando en dos distintos escenarios:

  • Podrías seguir bajando de peso en caso sigas aplicando tu plan alimenticio para bajar.
  • Podrías mantener el peso con el que te fuiste de viaje, debido a un mayor consumo de calorías que el que venías ingiriendo para bajar.

Y aquí viene la importancia de aplicar los siguientes puntos durante un viaje: evitar el  tercer escenario de subir de peso.

  1. Los viajes y la actividad física.-

La mayoría de los viajes implican un aumento de la actividad física diaria. Incluso hay quienes realizan más actividad física cuando se encuentran de viaje que en su rutina diaria, realizando largas caminatas de turismo, ejercicio en gimnasios por contar con más tiempo, y deportes y otras actividades de aventura. Así, el ejercicio podría ayudarte no sólo a mantener el peso con el que iniciaste el viaje, sino tal vez hasta a seguir bajando durante esas relajantes vacaciones, dependiendo claro de cómo lleves la alimentación.

  1. Los viajes y los horarios.-

El metabolismo se mantiene acelerado consumiendo alimentos cada 3 horas lo que resulta clave aplicar durante un viaje en el cual la rutina diaria se altera por completo. Por ello, es importante procurar comer cada 3 horas eligiendo dentro de lo posible “snacks” nutritivos. La mejor opción son frutas, seguidas de barras, cereales o galletas, bajos en calorías y altos en fibra. De esta manera mantendrás tu metabolismo activo, listo para quemar lo que venga.

  1. Los viajes y las porciones.-

Siempre vamos a querer probar comidas típicas y platos recomendados del lugar al que viajamos, lo que no necesariamente justifica comerlo en grandes cantidades. Por ello te recomiendo comer sólo lo suficiente como para saciar el antojo de probar y disfrutar sin remordimientos.

  1. Los viajes y los líquidos.-

Tu cuerpo necesita en promedio 2 litros diarios de agua para funcionar correctamente: generar energías suficientes, eliminar desechos, quemar calorías y mantenerte hidratado.  Y puede que sí cumplas ésta cantidad de líquido en tu día a día pero a la hora de viajar la mayoría nos olvidamos de la toma constante de agua, algo aún más importante cuando estamos alterando nuestra alimentación con alguno que otro exceso. Por ello te sugiero cargar con un termo y proponerte terminarlo las veces que necesites según su capacidad.

Disfrutar de unas relajantes y sabrosas vacaciones no tiene por qué sabotear tus planes nutricionales. ¿Puede ser un “stand-by”? Sí, pero lo vale por completo. Así que aplica estos pocos puntos en práctica y evita que tus viajes sean un retroceso; volverás a tu dieta contento, casi como si nunca te hubieras salido.


Fuente de imagen:www.thecultureist.com

Talía Carreño
Nutricionista egresada de la UPC con mención en Nutrición para el deporte y más de 4 años de práctica en consultoría nutricional. Su abc son la alimentación amigable, bien servida y creativa. Viviría de cantar, enseñar, cocinar y comer.
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