COYUNTURA

Para formar jóvenes emprendedores en el campo: FORMAGRO

Agraria.pe

Hace unos días fui invitado a participar en un evento organizado por la Cooperación Canadiense para el Desarrollo, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Agricultura y Riego, y la ONG SUCO, con motivo del primer año de implementación del Programa de Formación Agraria y de Apoyo al Emprendimiento Juvenil en el Perú (FORMAGRO).

FORMAGRO tiene por objetivo mejorar las condiciones de vida de los jóvenes productores y de sus familias en las regiones de Áncash y Lima mediante el acceso a una educación técnica enfocada en la transferencia y mejoramiento de técnicas agropecuarias que les permita acercarse a mercados más exigentes. Para lograr esto, el Programa apoya la formación del personal docente de los Centros de Educación Técnico Productiva (CETPRO) y los Institutos de Educación Superior Tecnológica (IEST) a fin de que se pueda a brindar a los jóvenes sin formación técnica, los mejores módulos de técnicas de extensión agropecuaria y modelos de negocio sostenible de acuerdo al contexto de cada zona geográfica.

El programa puso el ojo en un tema que se ha perdido dentro de la discusión política de los últimos años: la juventud.  Y es que mucho de los últimos presidentes utilizaron a los jóvenes como el bastión salvador de sus campañas políticas, pero en la práctica hicieron poco –o nada- por impulsar políticas públicas enfocadas en este grupo etáreo que vas desde los 15 y 29 años de edad.

Carolina Trivelli, en su última columna de opinión[1], hace referencia a un estudio elaborado por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) bajo la autoría de Adriana Urrutia titulado “Una presencia invisible: ¿qué sabemos de los jóvenes rurales?”, el que plantea una batería de limitantes que frenan el desarrollo y empoderamiento juvenil en el campo; y asimismo, resalta la importancia de contar con espacios de diálogo como el Grupo de Diálogo Rural en Perú – liderado por el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (RIMISP) – con la finalidad precisamente de plantear propuestas y políticas que permitan visibilizar a los jóvenes.

Un primer planteamiento podría ser el diseño de una Estrategia Nacional -a cargo de un Ministerio con la capacidad de articulación intersectorial e intergubernamental- que fomente el desarrollo y empoderamiento de los jóvenes en el campo, de lo contrario experiencias como las de FORMAGRO, Haku Wiñay, PRODERN o AGRORURAL seguirán avanzando con el objetivo de atender a sus usuarios, perdiéndose la valiosa oportunidad de darle al campo emprendedores locales capaces de revalorar su tierra, y ganarle terreno a la invisibilidad histórica que les ha tocado vivir.

[1] Trivelli, C “Carolina Trivelli: Una presencia invisible” Perú.21 27 de marzo de 2017 <http://peru21.pe/opinion/carolina-trivelli-presencia-invisible-2275484>

José Salazar Ríos
Licenciando en Ciencia Política y Gobierno por la PUCP con estudios en diseño y evaluación de programas y proyectos de desarrollo económico y social por la Universidad ESAN. Experiencia en la gestión del programas y proyectos de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Con conocimiento en el diseño de políticas públicas en materia de desarrollo e inclusión social. Chiclayano a mucha honra.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top