COYUNTURA

Opinión: Turquía, el silencio de Darwin

Reporte Nivel Uno

El pasado mes de junio, el Ministerio de Educación de Turquía aprobó la eliminación de la enseñanza de la teoría de la evolución en las escuelas. Esta teoría, propuesta por Charles Darwin, explica que los seres vivos evolucionaron a través de un proceso de selección natural sin necesidad de que en dicho proceso se requiera de la intervención de un ser superior, incluyendo la propia existencia del ser humano.

La razón por la que se aprobó eliminar la enseñanza de tan importante teoría en las escuelas Turcas es que, supuestamente, los estudiantes no poseen el conocimiento suficiente para entenderla. Independientemente de la veracidad de esta afirmación, lo curioso de todo esto es que la teoría de Darwin contradice directamente el origen del universo y del ser humano según la religión mayoritaria de Turquía: el islam.

Tanto el islam, como el cristianismo y el judaísmo, tienen origines similares al ser religiones abrahámicas. Para estas religiones un ser superior ha revelado una verdad divina al ser humano, la cual ha quedado plasmada en un libro sagrado. Este libro sagrado se denomina Corán, Biblia o Torá, según corresponda a cada una de dichas religiones. Para las religiones abrahámicas, Dios creó al hombre del polvo, a la mujer de la costilla del hombre, y al universo y todos los seres vivos en 7 días.

Enfrentadas ambas posturas, ciencia versus religión, en cualquier caso, o bien la teoría de la evolución es incorrecta y, entonces, el origen del ser humano descrito en el libro sagrado es verdadero, o viceversa. Ambas posiciones expresan realidades distintas. Lo importante no es cómo queremos creer que se originó el universo y el ser humano, sino cómo realmente fue.

Las preferencias de cada religión o deseos de cada persona no son relevantes para determinar la verdad. Quizás si las personas conocieran y entendieran un poco más acerca de sus orígines, con independencia de lo que diga el libro sagrado de cada religión, la convivencia de los seres humanos sería más armoniosa y constructiva.

Estaremos más cerca de alcanzar este anhelo de convivencia pacífica si se permite a las personas recibir más y mejor educación, respetando las creencias particulares de cada una. Sin embargo, esconder la información y mantener a las personas en la ignorancia para favorecer una creencia religiosa por encima de investigaciones científicas es un gravísimo error y un daño para la humanidad.

Lo que está ocurriendo en Turquía es un pésimo ejemplo acerca de cómo administrar la educación de los niños y jóvenes. Es bastante conocido que los grupos religiosos radicales se aprovechan de la ignorancia e ingenuidad para manipular y lograr que personas de buenas intenciones se involucren en actos dañinos para la sociedad, ello con el pretexto de cumplir con la voluntad de un ser divino. Hoy más que nunca tienen especial relevancia las siguientes palabras del científico Carl Sagan: “El conocimiento es preferible a la ignorancia. Mucho mejor acoger la dura verdad que una confortante fábula”.

Enrique Bravo-Garcia Viñas
Soy abogado. Estudié Derecho en Ludwig-Maximilians-Universität München – Universidad de Múnich y Finanzas en la Universidad Complutense de Madrid. Aficionado a la política y a los temas de Law & Economics. Además del fútbol. Hincha de Bayern Munich y Real Madrid.
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