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Opinión: Primavera con una esquina rota

RPP

En la ciudad en que nací no hay invierno; allá siempre es primavera. En la ciudad en que nací no hay grandes avenidas ni aceras bien asfaltadas; hay desorden, tráfico e inseguridad. Aún así, en la ciudad en que nací, siempre llueve una vez al año. Y, aunque esta no sea una lluvia torrencial, al día siguiente las aceras amanecen destruidas, generando más desorden, tráfico e inseguridad.

Sin embargo, año tras año, en la ciudad en que nací, las autoridades no solucionan el problema. Es decir, si bien o mal cubren los agujeros y reparan los daños causados por las precipitaciones, eso no evita que al año siguiente- o a la lluvia siguiente- las aceras vuelvan a destruirse.

La noche del martes se registró en Trujillo, la ciudad en que nací, la peor lluvia de los últimos cincuenta años. La intensa lluvia duró aproximadamente una hora y 25 minutos y, en lo que duró, se calcula que se acumularon 17 litros de agua por cada metro cuadrado de superficie. El aguacero dejó enormes forados en las pistas y más de mil viviendas colapsadas.

Como resultado de ambas variables, el agua se empozó en diversos sectores de la ciudad y dañó calles por las que miles de personas transitan día a día. Además, al igual que en otras zonas del norte y centro del país, las lluvias trajeron consigo la activación de una quebrada en el distrito de El Porvenir, que provocó un huaico que inundó la ciudad.

El huaico continuó con su paso por el distrito de Florencia de Mora y luego llegó hasta la avenida Miraflores arrasando con lo que encontraba a su paso. Las aguas llegaron hasta la Plaza de Armas de la ciudad de Trujillo.

Las primeras cifras indican que en toda la ciudad hay un total de 2,294 damnificados y más de 38 kilómetros de vías quedaron destruidas. Mientras que las pérdidas económicas ascienden a S/ 50 millones. Sin embargo, año tras año, en la ciudad en que nací, las autoridades decidieron no solucionar el problema, y optaron por tapar los forados hasta una nueva oportunidad.

Lamentablemente, el panorama es poco alentador para los peruanos que viven en Trujillo y demás ciudades del norte. Ya que, el Senamhi informó que lluvias como las que se registraron esta última semana, continuarán hasta este domingo con igual o mayor intensidad, siendo más intensas en Lambayeque y La Libertad, así como en Cajamarca.

En la ciudad en que nací la gente baila marinera, come cabrito y habla rápido. Pero, en el mismo lugar, la misma gente está cansada del desorden, del tráfico y de la inseguridad que generan las lluvias. Aunque pensándolo bien, quizás no sea culpa de la madre naturaleza. Pues, en la ciudad en que nací, las autoridades nunca decidieron solucionar el problema.

En la ciudad en que nací siempre es primavera. Y, como diría Benedetti: “La primavera sirve para rescatarlo a uno de cualquier pozo”. Quizás la esquina rota sea en este caso la incapacidad de las autoridades, las lluvias o los daños causados por el huaico pero, “todo recomenzará normalmente naturalmente aunque el espejo primavera tenga una esquina rota”.

Mariana Ferrer
Psicóloga en formación por la PUCP. Curiosa de nacimiento y amante de la literatura, las buenas conversaciones y el deporte. Interesada en la política de pura terca.
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