COYUNTURA

Opinión: Límites de la libertad de expresión – ¿Butters los traspasó?

El Comercio

Philip Butters es un individuo ya bastante conocido en la prensa y en la sociedad: mediático, controversial, ofensivo; el conservador periodista ha estado en los titulares la semana pasada.

Su participación en la marcha “Con mis hijos no te metas” rompió el compromiso de grupo de RPP, pues transgredió los estándares específicos en relación a su participación en actividades externas.

Asimismo, en un momento acalorado durante la marcha, Butters afirmó: “Yo no confío en pobres diablos como Gastelumendi. Si él quiere que su hija lesbiana o que su hijo sea homosexual y que tengan sexo a los 13, 14 o 15 años, que tengan ellos. Y que armen su orgía con los hijos de Marilú Martens. Y que hagan su fiesta gay o trans con los hijos de PPK o con los hijos de Zavala. Y que vayan todos los rosquetes y lesbianas a su casa y que hagan sus orgías de niños. Pero con sus hijos, no con los míos”.

De esta forma, arremetió no sólo contra la comunidad gay y la trans, refiriéndose con términos ofensivos, sino que involucró también a los hijos de Kuczynski, Zavala y Martens. Ante estas declaraciones, marcas como Ensure, Entel y Pilsen Callao decidieron retirar su auspicio al programa, por lo que Radio Capital resolvió despedir a Butters.

Días después, se confirmó que el periodista firmó contratos con Radio Exitosa y Willax, lo que ocasionó que integrantes de dichas empresas renunciaran como protesta a la contratación.

Y es que a pesar de que Butters se haya disculpado por sus “excesos verbales” hacia los hijos de las familias ya mencionadas, argumentando que perdió los papeles, queda la duda respecto a los límites entre la libertad de expresión y los discursos ofensivos.

Así, por un lado, algunos argumentan que sus discursos homofóbicos como los de la marcha o sus comentarios machistas son discriminatorios, van en contra de la dignidad de la persona y, por ende, deberían ser censurados. Mientras que, por otro lado, se sostiene que Butters está ejerciendo su libertad de expresión, y que esta no puede ser censurada bajo ninguna circunstancia.

Pues bien, analizando ambos argumentos, así como la ley al respecto, se aprecia que ambos tienen puntos válidos y otros que se ignoran. El principal límite a la libre expresión, es el daño al honor, establecido en los artículos 130, 131 y 132 del Código Penal, que sancionan el mal uso de dicha libertad, cuando se practica la injuria (ofensa verbal), calumnia (acusación) o difamación (atribución de hechos).

Por ende, Butters es libre de expresar sus opiniones siempre y cuando evite estas ofensas, situación que ya le ha causado problemas y le seguirá causando problemas.

Ahora, es cierto que sus discursos son ofensivos hacia las minorías pero, ¿representan actos de discriminación? Como señala el Decreto Legislativo N°1323, Artículo 323 respecto a la Discriminación e incitación a la discriminación, esta sólo tiene lugar cuando los actos de exclusión anulan o incitan a la anulación del ejercicio de los derechos de otro.

Por ello, para juzgar a Butters de discriminación, tendría que probarse que sus comentarios tuvieron la intención de negar o anular los derechos de una persona, como fue el caso del pastor Rodolfo Gonzales Cruz, quién incitó a la violencia contra los derechos al sugerir, en su discurso, el asesinato a los homosexuales, por lo cual la fiscalía ya lo está investigando.

Cabe agregar que sus comentarios atentan contra el Pacto de Autorregulación de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión (SNRTV), pues este prohíbe el uso de palabras que ridiculicen u ofendan la dignidad humana”, y como ya le ha sucedido anteriormente, puede recibir una amonestación o una multa.

Así pues, considero que no se debería censurar a Butters, pues la libertad de expresión es uno de los pilares de nuestra sociedad, pero sí debería ser sancionado cuando corresponda, y juzgado de forma justa.

Más aún, creo es responsabilidad de la sociedad criticar sus opiniones, pues no corresponden a los valores éticos de la dignidad humana. Así también, considero que es responsabilidad de los medios de comunicación promover discursos basados en el respeto y no en la intolerancia.

Sergio García
Estudiante de Educación Primaria de la PUCP. Actual miembro de la organización de voluntariado “Educadando”. Sueña con construir y compartir sus ideas con toda la sociedad. Amante de la música, el conocimiento y la vida saludable.
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