COYUNTURA

Opinión: Full Disclosure

El analista que trabaja en el mercado de capitales maneja mucha información de empresas y economía, pero no puede usar esa información para beneficiarse, el geólogo que se interna en Los Andes para buscar nuevas minas no debe usar los resultados del análisis para beneficiarse, el funcionario público que está encargado de decidir quién gana la licitación tampoco debe beneficiarse y no me refiero a las “coimas” sino a que haciendo uso de lo que sabe él y nadie más que él, puede ganar dinero. Si hay un concurso para comprar millones de computadoras y tú sabes que el ganador será HP (porque tú eres el que lo decidirá), no necesitas recibir una coima de Dell, sólo necesitas comprar sus acciones antes de que salga la noticia. Esto es lo que se llama uso de información privilegiada y es muy claro (casi) para todos que no se debe hacer.

 Hay otras profesiones que están en una zona mucho más gris y es el de los periodistas, columnistas, corresponsales, bloggeros y opinólogos que de alguna u otra forma tienen la capacidad de hacer llegar su opinión a la población. Es poco probable que estos profesionales tengan acceso a información privilegiada, pero sí tienen la capacidad de darle énfasis a una noticia o idea y/o de restarle importancia a otra. Pueden potenciar la marcha de cinco estudiantes en contra de alguien haciendo parecer que fue una manifestación masiva y también pueden anular otra marcha de miles de personas en contra de algo y hacer creer que aquí no pasó nada.

Estos profesionales no necesariamente persiguen un beneficio económico al inflar o desinflar noticias, pero lo que sí buscan es un beneficio ideológico y creo que es comprensible hasta cierto punto. Ese “cierto punto” es si de verdad no hay intereses económicos en juego. ¿Por qué ACI Prensa tendría que hacer reportajes a favor de Planned Parenthood? O ¿Por qué IDL Reporteros tendría que hacer investigaciones que aclaren temas a favor de Cipriani? Lo óptimo sería que efectivamente todos sean imparciales, pero el “segundo mejor” tampoco es malo y además tienen derecho a hacerlo. Lo que no creo que esté bien es la venta de opinión.

Circulan en las redes las famosas “consultorias” de varios periodistas, opinólogos, columnistas, etc; que habrían sido contratados para dar sus servicios al Estado por cifras no menores. ¿No genera algo se suspicacia que un columnista sea contratado por el MINEDU y al mismo tiempo escriba en sus medios a favor del Ministro defendiéndolo contra todos? No digo que acá haya una venta de opinión, pero si me cuestiona su objetividad ya que es poco probable que trabajando para el Ministro opine mal de él. Esto es lo que se llama conflicto de intereses y a pesar de no estar penado, ya que no implica la comisión de un delito, es evidente que la objetividad no está garantizada.

Por el bien de estos profesionales y para que ellos mismos cuiden y cultiven su reputación deberían hacer una divulgación completa de todo lo que podría perjudicar su independencia y objetividad. Lo más importante a divulgar, a mi opinión, serían todos los contratos que tienen con el Estado, especificando, institución, tipo de trabajo y plazo. De este modo los ciudadanos podremos saber quién tiene conflictos de intereses y de qué dimensión son. Muchos de estos profesionales afirman que son altamente morales, tolerantes, fieles devotos de la igualdad, de la verdad y luchadores sociales. Para este tipo de cualidades, hacer este tipo de divulgaciones no debería ser un problema, al contrario, una oportunidad para confirmarlo.  A ver quién es el primero.


imagenes: peru21; Ellos y Ellas.

Joswilb Vega
Economista con mucho interés en política que trabaja en el mercado de capitales.
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