COYUNTURA

Opinión: De PPKeiko a PPKaviar

La segunda vuelta se disputará entre Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski. Esto ha sido un alivio para los sectores urbanos y las élites más conservadoras y una mala noticia para el sur y sectores rurales que apostaron por la candidata del Frente Amplio, Verónika Mendoza. No obstante, este resultado ha sido bastante favorable para una izquierda que hasta hace unas semanas apenas aspiraba a pasar la valla. Tercer lugar en los comicios, 18% de votos, segunda fuerza en el Congreso con 20 curules y la revelación una nueva líder joven y carismática que les da un protagonismo político que les era esquivo desde hace décadas. La izquierda entonces, ha perdido bien y PPK ha ganado un pase complicado.

Al depender del voto del sur y los electores huérfanos del FA y AP, la estrategia a seguir por PPK parece clara: virar a la izquierda, pegarse al centro, en criollo: caviarizarse. Aprovechar los puntos en común en materia de libertades políticas y sociales entre los tres programas de gobierno. Estos puntos de coincidencia existen, sobretodo en políticas de género, niñez y adolescencia, inclusión de las minorías sexuales y protección de poblaciones nativas e indígenas, en suma, hay de qué hablar. Además, será crucial apelar al antifujimorismo. Eso por el lado de captar el voto urbano y programático. Ahora bien, si PPK busca capturar el voto del sur rural debe considerar que este electorado utiliza su voto más como una respuesta anti establishment. En ese sentido, no basta con dialogar con los candidatos que prefirieron a este sector en la primera vuelta pues la capacidad de endose en el Perú es hoy muy débil. Le espera entonces una ardua campaña en provincias, aprovechando sus mejores cuadros y distribuyéndolos en giras estratégicas si quiere al menos pisarle los talones a Keiko quien será percibida como más cercana. Según resultados desagregados de la primera vuelta departamentos como Arequipa, Moquegua y Tacna son ganables, Cusco disputable. En Puno y Ayacucho debe al menos proyectarse a que la diferencia no sea abismal. Hasta aquí todo suena sencillo, pero vamos a ver porqué es bastante complicado.

En primer lugar PPK tiene que conquistar a un partido y electorado al que acaba de dejar fuera de carrera luego de varios choques y que, a pesar de ciertas afinidades políticas hay un claro antagonismo económico. Por otro lado, debe criticar expresamente a una candidata a la que apoyó en el 2011 y que se encuentra más próxima a él en el espectro ideológico que los aliados que ahora necesita. Por si fuera poco debe criticar al fujimorismo sin enfrascarse en una guerra que le acarree represalias por parte de un Congreso abrumadoramente naranja si llegase a venderlo. Finalmente, debe rebasar a una candidata que ha penetrar en todos los sectores socioeconómicos y en la mayoría de regiones del país a diferencia de él que esta encerrado en un ghetto electoral urbano. No es imposible vencer estas barreras pero será complicado y seis semanas es todo lo que PPK tiene.

Aldo Cisneros
Estudiante de Ciencia Política en la PUCP. Ha sido asistente de la dirección de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas, columnista de Diario Altavoz, miembro del consejo editorial de Enfoque Derecho y actualmente es parte de la Asociación de Estudios de las Naciones Unidas del Perú.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top