COYUNTURA

Opinión: Alan, el fin de un mito y la necesidad de renovación

Alan García ha perdido las elecciones. Y las ha perdido por buen margen, con apenas poco más del 5% de la valla electoral. Esto debería llevar no sólo a un recambio dentro del Apra (vamos, todos sabemos que la Alianza Popular, que fue cualquier cosa menos popular, no va a durar de acá a diciembre) sino también al fin de una leyenda urbana, una creencia injustificada que pintaba a García como el gran político peruano. El hombre de las habilidades supuestamente extraordinarias, como le dijo un periodista durante la campaña, más bien ha demostrado ser un tipo errático, de reflejos torpes y un pavor que quedó para siempre plasmado en su cara durante el debate de la semana pasada frente a su archirrival Popi Olivera.

Es hora que Alan García pase al retiro. Por su propio bien y por el del Perú.

La principal fortaleza de García, y lo que le permitía hacer lo que le diera la gana al interior del Apra, era que ganaba elecciones (como en 2006) o, en su defecto, aglutinaba suficientes votos para hacer del Apra un jugador relevante.  Pero esta vez no ha sido el caso. García como candidato ha metido cerca de seis congresistas, pero al tener una alianza con el PPC los congresistas propiamente apristas deben ser cuatro. Y adivinen cuántos congresistas obtuvo el Apra en 2011 sin tener siquiera un candidato a la presidencia: cuatro también. Es más, es posible que sin esa “ayudita” del JNE de no incrementar la valla para las alianzas electorales, su partido se hubiera quedado sin representación (asumo aquí la lista parlamentaria conseguirá aproximadamente el mismo 5.5% del candidato presidencial). En poca palabras, a Alan se le ha acabado la magia y eso va a crear pedidos de renovación y oportunidades para los más jóvenes.

Esas demandas de cambio no sólo se apoyarán en la debilidad de García, sino también en la fortaleza de alguien como Enrique Cornejo, que hoy más que nunca está en capacidad de disputarle el liderazgo de las bases al expresidente. Para muestra, un botón: García ha obtenido en una elección nacional menos de un millón de votos, quedando quinto, mientras que Cornejo  postulando sólo en Lima hace un año y medio consiguió 50 mil, quedando segundo. Queda claro por lo tanto que si García insiste en retener sus prerrogativas y no cede poder dentro del Apra, lo que probablemente genere sea un éxito que debilite aún más a un partido que ya es muy frágil.

Si Verónika Mendoza no pasa a la segunda vuelta, los incentivos para que García de un paso al costado serán incluso más grandes, pues ni Keiko ni PPK encabezarán investigaciones políticas en su contra por las acusaciones que aún tiene pendientes (narcoindultos, colegios emblemáticos, etc.)–cosa que sí podría hacer la izquierda de alcanzar el poder. Eso no significa que García quede automáticamente libre de polvo y paja, pero sí que sus procesos no serán objeto de interferencia política como lo fueron durante los últimos cinco años bajo el presidente Humala. De hecho, lo de Humala y García puede incluso ser instructivo para la próxima generación de políticos en el Perú que podrían hacerse de un espacio tras el recambio generacional que augura esta elección: a veces en el intento por destruir al enemigo lo único que se obtiene son victorias pírricas. Humana logró destruir políticamente a García, pro García hizo lo mismo con las aspiraciones del presidente y su esposa, Nadine Heredia, al acuñar el término de la “reelección conyugal”.

Alan pues tiene muchas razones para meditar su retiro de la política peruana como un hombre que gobernó dos veces y que, aunque seguirá siendo polémico, evito en su segundo periodo cometer los desastres del primero. Lo único que podría impedirle tomar una decisión tan obvia como lo es el retiro es quizá su vanidad personal. Y como bien sabemos, si algo es colosal en él no son sus habilidades políticas, sino su ego.

Alfonso de la Torre
Economista por la St. Mary´s University en Texas y estudiante en la Maestría de Políticas Públicas de la Universidad de Harvard. Desde chico tiene problemas para diferenciar la derecha de la izquierda.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top