COYUNTURA

Informe: Los crímenes de lesa humanidad y el indulto a Fujimori (II)

Perú 21

El 7 de abril del 2009 se sentenció al expresidente Alberto Fujimori como autor mediato de los delitos de homicidio calificado, lesiones graves y secuestro agravado, delitos por los cuales no sería posible indultarlo ya que “constituyen crímenes contra la Humanidad, según el Derecho Internacional Penal”, como se puede leer en la sentencia.

Esta resolución divide a los juristas, pues algunos consideran que tales delitos, por el tiempo en el que se cometieron, no eran considerados como crímenes de lesa humanidad y, por lo tanto, se le sentenció bajo otras modalidades. Diego García Sayán, expresidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), señaló que “la condena a Fujimori es por en una serie de hechos que están tipificados en el código penal como el homicidio calificado, la autoría mediata; mientras que, lesa humanidad no es un delito específico”. Además, refiere que “esta discusión si fueron o no delitos de lesa humanidad, basándose en el derecho internacional, no proscribe el indulto”.

Sin embargo, según el abogado Aníbal Quiroga, insiste en que en la sentencia de Fujimori al señalarse que los delitos que se le imputan “constituyen crímenes contra la humanidad” en el fondo sí representan delitos de lesa humanidad y, por lo tanto, no es viable el indulto.

Adicionalmente, fue el mismo Alberto Fujimori quien, bajo el ejercicio de sus funciones como Presidente de la República, promulgó la Ley N°26478 en junio de 1996, en la que señalaba que quedaban excluidos del beneficio del indulto los autores del delito de secuestro agravado, como el caso del periodista Gustavo Gorriti y del empresario Samuel Dyer, secuestrados en los sótanos del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) durante su gestión. Ahora bien, si se considera que Fuerza Popular representa el mayor número de escaños en el parlamento, no habría ningún inconveniente para modificar la ley que prohíbe el indulto en casos de secuestro agravado.

Cabe precisar que los solicitantes del indulto optaron por presentar la modalidad del derecho de gracia por razones humanitarias que se aplica para “quienes padecen de enfermedades no terminales graves, que se encuentren en etapa avanzada, progresiva, degenerativa e incurable; y, además, que las condiciones carcelarias puedan colocar en grave riesgo su vida, salud e integridad”. Esto es distinto al derecho de gracia común, en el cual Fujimori no reúne los requisitos.

En el caso que se demuestre que Fujimori no padece una enfermedad grave que pueda colocar en grave riesgo su salud, habrá un precedente de revocación de indulto. Durante el segundo gobierno de Alan García se indultó a José Enrique Crousillat, bajo el argumento que padecía una enfermedad terminal grave, en adición a su avanzada edad, pero luego de su excarcelación se le vio en distintos lugares públicos sin que padezca síntoma alguno propio de la enfermedad que se registraba en su informe médico. Por eso, se procedió a su captura y encarcelamiento.

La solicitud del derecho de gracia al expresidente Fujimori tiene tanto un perfil jurídico como político, que divide a la opinión pública. Según García Sayán, lo conveniente sería que las calificaciones médicas, que son solicitadas como parte del indulto humanitario, sean verificadas por la comunidad internacional y que, a su vez, Fujimori reconozca los delitos que se cometieron durante su régimen y pida perdón a las víctimas para lograr la reconciliación nacional. Tal vez así consigan el tan ansiado indultado humanitario. Por ahora, solo pueden aceptar la declaración de improcedencia.

Marko Kicimbaci
Estudiante de Derecho en la Universidad de Piura. Interesado en la política y en el Derecho Constitucional.
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