COYUNTURA

Análisis: De la cultura del agua y nuestros usos

Andina

Resulta evidente para todos la necesidad de cuidar el agua en sí misma, porque es esencial para la vida, pero: ¿en qué medida es igual de evidente la importancia de los usos que le damos al agua? y, de ser importante o no el uso, ¿tener una “cultura del agua” nos hace necesariamente más cuidadosos respecto de los usos del agua?.

La UNESCO define cultura del agua “como el conjunto de creencias, conductas y estrategias para el uso del agua que pueden ser leídas en normas, formas organizativas, conocimientos, prácticas y objetos materiales que la comunidad se da o acepta tener[1]”. Es decir, la cultura del agua no es necesariamente un ideal de cómo el uso debería ser sino más bien como el uso del agua es; además, ese conjunto de usos son en realidad compartidos por todos en una misma comunidad o sociedad. El uso actual definido por todo lo que hacemos con el agua es lo que constituye en realidad la importancia del agua en nuestras vidas.

Para la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la cultura del agua es “el conjunto de medios y modos utilizados para la satisfacción de necesidades fundamentales relacionadas con el uso del agua y con todo lo que depende de ella. Incluye lo que se hace con el agua, en el agua y por el agua para ayudar a resolver la satisfacción de algunas de estas necesidades fundamentales […] La cultura del agua es por lo tanto, un aspecto específico de la cultura de un colectivo que comparte, entre otras cosas, una serie de creencias, de valores y de prácticas respecto de ellas[2]”.

En la definición de la ANA es importante resaltar el componente específico de la cultura que un colectivo comparte, porque esto da cuenta de que cada conjunto de modos y medios para utilizar el agua, son compartidos pero sobre todo específicos de ese grupo de personas. La cultura del agua termina dando cuenta de prácticas especificas acerca de cómo las personas hacen uso propio del agua. Esto resulta particularmente importante cuando los usos del agua de determinado grupo humano afectan directamente la vida de las demás personas.

No obstante, en un contexto de futura escasez del recurso, pueda que los usos específicos de agua estén cada vez más relacionados entre sí. Es decir, resulta importante considerar que en la medida que todos tenemos necesidades diferenciadas respecto del agua, los usos que desplegamos para satisfacer esas necesidades también son específicos de cada uno de nuestros contextos. No es posible pensar en una única cultura del agua, bajo la cual absolutamente todos compartamos los mismos usos, porque no todos tenemos las mismas necesidades respecto del agua.

En ese sentido, evidenciar los usos del agua resulta igual de importante que la problemática acerca de la cantidad, calidad y oportunidad del agua, porque en primera instancia el agua termina o no escaseando en la medida en que es usada o no por las personas. Consecuentemente, tener una cultura del agua como ideal genérico y homogéneo a todos, no nos hace usar mejor el agua porque ese ideal no siempre va a poder satisfacer todas las necesidades particulares de los distintos usos del agua entre las personas.

[1] UNESCO, 2014.

[2] http://culturadelagua.ana.gob.pe/index.php/que-es-cultura-del-agua/

Gonzalo Ríos
Mis amigos me dicen ‘G.R.’ y me gusta emitir opiniones desde mi colección de datos diversos y accesorios.
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