COYUNTURA

Análisis: Victoria legislativa de Trump y reforma fiscal en Estados Unidos

El último martes, el Senado de los Estados Unidos de América aprobó la mayor reforma fiscal para el país en las tres últimas décadas. Esta podría considerarse como la más grande victoria legislativa para el presidente Donal Trump y para el Partido Republicano en el transcurso del año 2017; la decisión se tomó con 51 votos a favor (en su mayoría por parte del Partido Republicano), con 48 votos en contra y con una abstención, siendo el senador republicano Jeff Flake el último en emitir su voto de aprobación.
Sin embargo, cabe resaltar que este proyecto de ley recientemente aprobado, concerniente a la “Reforma Tributaria y Creación de Empleos”, es el proyecto de ley más impopular en los Estados Unidos de América. De acuerdo a la compañía de noticias Reuters y a la consultora IPSOS, el 52% de los votantes están en desacuerdo con la nueva ley. Es decir, del 27% de la opinión pública que apoya la reforma, casi el doble se opone a la misma. Además, aproximadamente dos tercios de la población considera que la reforma tiene como objetivo favorecer a una clase social adinerada y no a la clase media; y cuatro de cada diez personas opina que tras la aprobación de la reforma su familia se encontrará en una peor posición que antes.

Pero, ¿por qué el proyecto de ley es tan impopular entre los estadounidenses?

La vasta impopularidad de esta ley yace en el hecho de que, una vez que Donal Trump proceda a firmarla, se activará la reducción de impuestos a las Sociedades (del 35% al 21%) y empresas (especialmente pertenecientes al rubro inmobiliario, como las del senador republicano Bob Corker). Esta reducción tendrá que ser compensada con el mantenimiento o la subida de impuestos a las personas (por ejemplo, a través del alza del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas), reduciendo a la vez las exenciones fiscales que mantenían los estados con mayoría votante demócrata (tales como California, Nueva York o Connecticut). Además, la ley también contempla la apertura de una zona protegida del estado de Alaska para la explotación petrolera y la eliminación de las multas por parte del programa Obamacare.
El proyecto de ley ha generado una contradicción en la filosofía del Partido Republicano, el cual tradicionalmente tiene una visión económica de subsidiariedad. Como resultado, la votación a favor del proyecto de ley no fue apoyada en su totalidad por los senadores republicanos. Doce de ellos votaron en contra de la reforma (en vista que podría dañar su imagen con los votantes a un paso de la reelección en noviembre del próximo año). Ahora solo queda esperar que el presidente Donal Trump firme el proyecto de ley para que este entre en vigencia; mientras tanto, citando a Pablo Pardo, la percepción de la población estadounidense es que a partir de la reforma, desde el punto de vista fiscal, ser una empresa es mejor que ser una persona.

Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top