COYUNTURA

Análisis: Préstamos bancarios, ¿excluyentes para la tercera edad?

La Prensa Perú

El 18 de octubre de 2013, en el departamento de Puno, la cliente de una conocida empresa de intermediación financiera solicitó un crédito y, tras la respectiva evaluación crediticia, se le denegó, bajo el sustento de la edad de la solicitante (83 años). ¿Podría considerarse esto un acto discriminatorio?

El Tribunal Constitucional (en adelante, TC), a través de la sentencia recaída en el Expediente N° 5157-2014/PA-TC de fecha 04.04.2017, determinó que denegar de manera genérica la posibilidad de acceder a un crédito considerando como único factor la edad de la persona es un trato discriminatorio prohibido por el artículo 2.2 de la Constitución.

La sentencia recaída en el Expediente N° 03700-2010-HD/TC estableció que resulta legítimo y acorde con el derecho a la libertad de contratación que exista un flujo de información de riesgos crediticios en el mercado, pues solo así se puede generar confianza en el sistema financiero para el otorgamiento de créditos y su consiguiente recuperación. Sobre el accionar de la empresa de intermediación financiera, el TC realizó un examen de idoneidad, necesidad y proporcionalidad, a partir del que determinó varios puntos.

Respecto del primero, lo que se pretende es reducir el riesgo de incumplimiento de la operación de financiamiento, es decir, se resguarda el interés de la empresa en hacer efectivo el cobro de los créditos que otorga. En cuanto al segundo, la empresa cuenta con distintos mecanismos para otorgar créditos, tales como tasas de interés diferenciadas, garantías y seguros de desgravamen, con el propósito de asegurar el pago de la deuda, así las entidades prestamistas tendrán un amplio margen de decisión sobre los requisitos o elementos adicionales que se solicitarán para el otorgamiento de estos préstamos; sin embargo, ellos no deberán generar que este derecho sea en los hechos, impracticable. Respecto del tercero, al no haber superado el examen de necesidad, el TC no efectuó una evaluación de la proporcionalidad de la medida.

Lo resuelto en mayoría por el TC es un criterio que podría considerarse razonable, por cuanto la edad por sí sola no debería ser un impedimento para acceder a un crédito, en la medida que las empresas de intermediación financiera cuentan con mecanismos suficientes que pueden asegurar el recupero de sus créditos.

En este sentido, este pronunciamiento impone a estas empresas nuevos retos y obligaciones que deben cumplir para satisfacer a este segmento de clientes, que en la práctica veían limitado su derecho de acceso al crédito teniendo como único motivo de tal denegatoria, su avanzada edad y evitar así tratos discriminatorios que afecten el derecho constitucional a la igualdad.

Asimismo, la  Superintendencia de Banca, Seguros y AFP ha exhortado a las empresas del sector financiero a adoptar medidas tendientes a prevenir e impedir cualquier acto de discriminación por razón de la edad, en el trato a los clientes y/o potenciales clientes. Esta decisión del TC resulta ser un desafío para las empresas de intermediación financiera, que desde ahora deberán tener reglas y requisitos claros que en los hechos, no vulneren el derecho a la igualdad, como marco para atender un sector del mercado que hasta ahora tenía limitado el acceso al crédito en el sistema financiero.

 

Jhordan Pinillos
Abogado especialista en Derecho del Consumidor y estudiante de la Maestría en Derecho de la Empresa de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
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