COYUNTURA

Análisis: Irlanda, una batalla ganada para las feministas

El pasado viernes, 25 de mayo, Irlanda voto positivamente para derrocar su octava enmienda, y así poder cambiar las leyes sobre el aborto. Esta enmienda, agregada agregó a la constitución de la república en 1983, era una de las leyes existentes más estrictas, ya que dicha enmienda reconocía a un feto como una persona, equiparando sus derechos con los de su madre. Por lo tanto, el aborto estaba estrictamente prohibido. Inclusive, este no se permitía en casos de violaciones, deformaciones fetales, o riesgos de vida hacia la madre.

El referéndum, a pesar del recurrente llamado del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para revocar esta ley, se lleva a cabo gracias al caso de Savita Halappanavar en el 2012. Savita, al ser admitida en el hospital por dolor de espalda, se le diagnosticó una pérdida del embarazo, sin embargo, el hospital no podía realizarle un abordo y darle el tratamiento médico necesario. Al no poder darle la atención necesaria debido a la ley, Savita perdió la vida. A raíz de esto, el gobierno cambio la ley para permitir abortos en caso en que la madre este en riesgo de morir. Sin embargo, la población irlandesa consideró que este cabio no fue suficiente, y fue la acción colectiva la cual desencadeno el proceso del referéndum.

El resultado positivo del viernes fue un triunfo para las feministas irlandesas, quienes lideraron la campana para el referéndum, no solo a raíz de los acontecimientos recientes, sino desde que se incluyó la octava enmienda en la constitución. Además, esto representa un lineamiento izquierdista secular de la población, separándose así de las vistas predominantemente católicas.

A pesar de que el referéndum permitirá revocar la octava enmienda, esto aún no significa que el aborto será legal. El referéndum es la primera pieza de domino que inicia un proceso parlamentario para cambiar la constitución. El parlamento irlandés debe primero pasar una ley para abolir la prohibición del aborto, la cual es diferente a la octava enmienda. Además, debe establecer un lineamiento para regular el aborto, y determinar en qué instancias o hasta qué punto este será permitido.  Actualmente, ya se ha circulado un potencial lineamiento o legislación para regular el aborto, cual lo haría legal por las primeras 12 semanas del embarazo, previa visita a un médico. El método para realizar el aborto, seria atravesó de una pastilla abortiva. Los abortos de embarazos más allá de las 12 semanas serian solo permitidos si es que la vida de la gestante corre peligro. Luego de las 24 semanas, solo se permitirían abortos si el feto tiene una deformidad.

La revocación de la octava enmienda irlandesa representa además un cambio a nivel mundial, y plantea la pregunta de si esto sería posible en el Perú, un país tan o inclusive menos conservador que Irlanda.  ¿Podría ser la solución al dilema del aborto, una legislación con pautas claras que permita acceder bajo ciertas circunstancias al procedimiento, asegurando la vida de la madre, permitiendo cierta libertad de elección? ¿Debería Perú someterse también a un referéndum para determinar el futuro de una ley tan polémica?

Daniella Salazar
Estudiante de Ciencias Políticas y Derechos Humanos en Trinity College, Connecticut, con estudios de filosofía en la Universidad de Viena. Practicante para la FAO. Nómada por naturaleza y fiel creyente que todo sabe mejor con leche condensada.
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