COYUNTURA

Opinión: La crisis de la Eurozona desde el otro lado del charco

Este semestre tengo la increíble oportunidad de estudiar fuera del país antes de regresar a graduarme a fin de año. Por si fuera poco, en una de las mejores universidades de Europa: el Instituto de Estudios Políticos de Paris (o SciencesPo). En este primer artículo, de reestreno, analizaré la crisis de la Eurozona (EZ); enriquecida desde la perspectiva académica europea.

BREVE RECAP: DE AYER A HOY

Sin lugar a dudas, la crisis se desencadenó con el drama griego. Hacia finales de 2009, el gobierno entrante reconoció que el déficit fiscal no solo excedía el 3% del PBI –regla explícita para los países de la EZ según el Pacto de Estabilidad- sino que cuadriplicaba dicho umbral. Durante los días siguientes, las calificadoras internacionales iniciaban su propia maratón de downgrades y los inversionistas exigían impetuosamente mayores márgenes. Sin otra alternativa, a comienzos de 2010, se financió el primer paquete de ayuda a Grecia condicionado a fuertes medidas de austeridad –conocido también como Troika por la participación del BCE, FMI y la Comisión Europea. Sería cuestión de meses para que se sumaran a estos paquetes Irlanda, Portugal y España; completando así los P.I.G.S.  Hoy solo Grecia persiste en estos sin embargo, aún la EZ no despega: crecimiento menor a 1% -y negativo inclusive- desde 2009, desempleo cercano al 10%, riesgo deflacionario y trampas de liquidez.

SOBRE LAS CAUSAS

1. Deuda pública y privada

Mucho se especuló sobre que la crisis tuvo origen en los desbalances fiscales. Sin embargo curiosamente, los niveles pre-crisis de Deuda/PBI en la EZ iban mejor que en la década previa: disminución de 79% a 66%.  De los PIGS, solo Grecia y Portugal la habrían aumentado.

Lo que incrementó sustancialmente fue la deuda privada –llegando al 280% y 200% del PBI inclusive, en Irlanda y España. Lo anterior, catalizado por un boom crediticio que retroalimentó asimismo las burbujas inmobiliarias ya existentes en dichos países. No obstante, mientras los bancos de los países del sur presentaban dificultades para obtener capital en el extranjero, los países “Core” de la EZ (Alemania y Francia entre ellos) no dudaron en facilitarles liquidez; alimentando lo que luego sería una bomba de interdependencias bancarias.

2. Política monetaria

Por otro lado, la Unión Monetaria (UM) bajo la cual se encuentra la EZ implica necesariamente un mismo nivel de tasa de interés. Esto impidió que los mercados internalicen los riesgos de manera individualizada y por supuesto, una política contra-cíclica. Asimismo, es importante precisar que el BCE, como muchos bancos centrales, calcula su tasa de interés bajo una simple Regla de Taylor –relación entre las tasas, la inflación esperada y la brecha producto. Lo anterior, ponderado según tamaño de economía –dando una ventaja adicional a Alemania, por encima de su poder político.

3. Productividad y otros factores estructurales

Finalmente, los países del sur presentaban fuertes desbalances comerciales; entendidos de manera clara por sus niveles deficientes de productividad. A simple vista, al comparar el Salario Mínimo de España versus Francia se podría pensar que el primero tiene una ventaja de costos que podría materializarse en mayor competitividad en los mercados internacionales –al 2016 el primero se sitúa en 655 euros mientras el segundo en 1,470. No obstante, cuando se corrige estos por niveles de productividad –Costo por Unidad Laboral- la situación se invierte: los PIGS llevaban la delantera en toda la EZ.

HACIA EL FUTURO, ¿QUÉ SE DEBE HACER?

Lo cierto es que los desplomes en los mercados más afectados –financieros- se frenaron gracias a la señal que dio “Super” Mario Draghi en 2012 sobre las nuevas estrategias del BCE. De ahí en adelante, se dio facultades para el uso de política monetaria no convencional; sin embargo, estos aún no son suficientes. Por el lado de la política fiscal, se vuelve necesario un cambio en las reglas de juego. Actualmente, en la EZ existen 19 políticas fiscales, mientras una sola monetaria. La política de la EZ debe converger a una que no se arbitraria –ni superponga los intereses de las grandes economías-, permita un fuerte componente contra-cíclico y genere incentivos para que las economías no incumplan los acuerdos. Por el lado de la política monetaria, debe ser más receptiva y creativa con el uso de políticas no convencionales –controlando asimismo el riesgo moral- y permitir a los mercados diferenciar los riesgos entre los países que integran la UM.  Finalmente, grandes reformas estructurales están pendientes: productividad, flexibilidad laboral, dinamismo para el comercio internacional entre otras. La coexistencia de estas tres dimensiones es vital para retroalimentar sus mejoras.

Fuente: Economics of the EU, 2016.

Fabiola Ventura
Fabiola estudia Economía con concentración en Sector Público en la Universidad del Pacífico. Además, trabaja como Consultora Externa del área de Comercio y Competencia del Banco Mundial. En paralelo, debate temas relacionados a desarrollo y economía en Modelos de Naciones Unidas. Como parte del equipo Peruvian Debate Society (PDS) ha tenido la oportunidad de participar en conferencias en Bogotá, Ciudad de México, Boston y Lima obteniendo diversos reconocimientos por la Universidad de Harvard entre otras instituciones.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

To Top