CULTURA

[Reseña] “Razones para desconfiar de sus vecinos” de Luis Noriega

Literatura Random House. 312 pp. S/.59

No es fácil generar risas en la literatura. Por lo general, cuando un narrador quiere mostrar cuotas de humor en sus novelas o cuentos, corre el peligro de terminar causando bostezos o generar una incómoda molestia. Muchos autores peruanos por ejemplo, creen que llenando  sus páginas de lisuras o jergas de hace tres o cuatro décadas, provocarán las sonrisas de sus lectores. A ellos les recomendaría, este volumen del autor colombiano Luis Noriega (Cali, 1972), ganador del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez 2016.

“Razones para desconfiar de sus vecinos” está compuesto por once cuentos, la mayoría extensos para el promedio latinoamericano, en los  que el común denominador es el cumplimiento de un  viejo dicho popular: la ociosidad es la madre de todos los vicios. Los protagonistas de este libro, están en su mayor parte, cansados de la vida que llevan. Ninguno ha logrado sus aspiraciones iniciales o simplemente no las han tenido. Algunos dan la sensación de haberse abandonado, esperando un golpe de suerte que cambie el rumbo de sus vidas (y que los que los rodean tomen lo noten cuando pase). Es lo que sucede en el notable Salinger¸ donde un profesor apodado como el enigmático escritor estadounidense, logra el ansiado premio literario que lo haría resaltar por fin entre sus colegas y su alumnado, y sin embargo, corren las horas y el mundo sigue igual de gris y monótono para él. Se ansía la revancha, más que la gloria en sí. En El problema de Randy, segundo relato del libro, el problema del protagonista es la inacción frente a la posibilidad de cometer o no un asesinato, luego de tomar consciencia que uno de los mayores miedos del hombre actual no es la muerte corporal, sino el aburrimiento. ¿Cómo lidiar con la apatía y el desgano? Cometiendo un crimen, resuelve el protagonista, o acercándose lo más posible a ese momento como en Parte de la religión. Eso o seguir lidiando con una suegra como la que aparece en Cómo perder la fe y ver los anhelos de uno desaparecer una y otra vez.

Las doce leyes del éxito es un cuento en el que además de las divertidas escenas con las que Noriega satiriza los “mantras” de los manuales de autoayuda mediante las peripecias que le suceden a Jaime, el protagonista,  durante un viaje a Colombia, hay una más que interesante exploración de la legitimación del plagio en la que el farsante alcanza un reconocimiento desde fuera del ámbito oficial. ¿Es o no es delito pasar como falso algo que no existe originalmente? ¿No es más franco y frontal ese mundo ilegal, que el oficializado e hipócrita que se muestra en Et in Arcadia ego, relato de burla implacable al mundillo de escritores latinoamericanos?

El cuento que presta su nombre al libro, no es el mejor de los que están incluidos, pero es una síntesis de la propuesta de Noriega: combinar un lúcido humor negro con un provocador acercamiento, nada solemne, a la violencia cotidiana que puede generar el aislamiento cada vez más patente, en nuestra aldea global supuestamente más “conectada” entre sí, añadiendole a ello la frustración de no cumplir con las expectativas que se espera de uno y terminar quedándose con la sensación de estar  atrapado en una inercia infinita. Vale la pena darse un tiempo para estas historias.

Sebastián Uribe
25 años. Economista de la Universidad de Piura y administrador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Estuvo en el curso de Economía del BCR. Ha publicado reseñas en El Dominical, El Roommate y Solo Tempestad. Su blog personal es “Un perro romántico”. En la actualidad anda buscando espacio para sus libros.
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