BOHEMIA

Opinión: Lo que tienes que tener 100% claro sobre el feminismo

WashigtonPost

Te cuento. Se casó mi primo el sábado pasado, un rey #felicitacionesIványLaura. El día estaba lindísimo, el vestido y los selfies on point y no me incineré inmediatamente después de entrar a una iglesia católica. Win por todos lados.

Llegamos a la recepción con ganas de bailar #des #pa #cito, pegadito y resbaloncito maldito sea este calor infernal. Y repentinamente, con una facilidad que solo puede describir a la familia Quintanilla, mis primos y yo empezamos a discutir sobre temas de género. Obvio, porque quién va a un matrimonio para tomar, relajarse y pasarla bien, ¿acaso no te diviertes más rico después de una buena pelea?

No es mi intención hacerla tan larga, pero a veces el contexto es importante y me tienes que aguantar de todos modos. Dos cosas que tienes que saber:

1.- Éramos muchos involucrados en la discusión. Vengo de una familia muy grande, mi abuela tuvo 13 hijos. ¡Trece! Primos millares, y solo me refiero a los reconocidos legalmente.

2.- Mi familia es muy machista. Si existieran premios celebrando el machismo, mi mamá ganaría un Golden Globe, mi hermano mayor un Oscar y el menor un Tony Award #losamo. La familia extendida arrasaría con los que quedan. Pocos nos salvamos.

Sigo. Entonces, ¿cómo empezó este muy amigable debate? Mi hermanito a quien amé y cuidé durante toda su niñez y tengo fotos que lo prueban, me llamó… una… FEMI… NAZI. Yo sé. Te quieres morir. Me pasó lo mismo, #lasangreesmásespesaqueelagua dicen.

Él comenzó, pero nos afanamos instantáneamente. Debatimos, nos gritamos, nos interrumpimos y aún nos queremos, no te preocupes; pero saltaron algunos temas importantes que me he tomado la libertad de recopilar para tu deleite y el ejercicio de tus neuronas, las que quedan.

  • El término feminazi es ofensivo

¿Realmente crees que es adecuado equipararme con un movimiento que causó asesinatos masivos descomunales? ¿Defender mis derechos es más o menos lo mismo que invadir Polonia e iniciar la Segunda Guerra Mundial? Lo único que esa palabrita deja claro si la usas es que no sabes absolutamente nada del feminismo, ni del nazismo. El ego masculino es frágil amigos.

En esta categoría incluyo todos los comentarios derivados de la frase “las feministas odian a los hombres”. Baby, yo más que nadie amo a los hombres mi cuerpo lo sabe y mis lovers también. Pero, ¿sabes qué amo más? La libertad de decisión sobre mi propio cuerpo, la igualdad de condiciones laborales para ambos sexos y caminar por la calle diez minutos sin escuchar mínimo tres comentarios sobre mis tetas.

Un #shoutout para mis primas por saltar como fieras al uso de esta palabra.

  • El feminismo no es lo opuesto al machismo y por favor entiende de una vez que no existe el feminismo extremo

Este punto debería ser evidente, pero claramente no lo es. Citaré Wikipedia, imagínate a lo que hemos llegado:

Machismo: Aquella actitud o manera de pensar de quien sostiene que el varón es por naturaleza superior a la mujer.

Feminismo:  Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres. 

¿Necesito explicarlo? Una cosa nada tiene que ver con la otra.

  • Feminismo y no igualitarismo #puntoparaXimena

“Si el feminismo defiende la igualdad de derechos y oportunidades y la paz mundial para todos los habitantes de este planeta, ¿por qué la palabra discrimina a los hombres, manyas? Debería llamarse igualitarismo #oseacablenet”.

En primer lugar, no se puede hablar de igualitarismo porque esa palabra no define un problema específico; podría referirse a raza, clase o whatever. Es necesario nombrar la problemática para trazar objetivos claros. En este caso, combatir la desigualdad de género. ¿La desigualdad para quién? Para los miembros del sexo femenino, que históricamente han vivido en una posición de sumisión e inferioridad.

¿Estamos?

  • Todo machismo es un abuso de un rol de género, pero no todo rol de género es machista, aprende a diferenciarlo este es importante Juan Mi

¿Cómo dijeron por ahí? “Los hombres a la oficina y las mujeres a la cocina”. “Los hombres nunca lloran, deben pagar la cuenta, abrir la puerta, ceder el asiento”. “Las mujeres están hechas para ser mamás, son delicadas, demasiado sensibles y no pueden cargar cosas pesadas”. Podríamos seguir forever and ever.

Todos estos son roles de género, existen para ambos sexos. Básicamente son constructos psicológicos y comportamentales creados por la cultura en la que vivimos para que todos sepamos dónde y cómo encajamos y que no se desalineen nuestros patitos mentales.

¿Los roles de género son importantes? Sí, clarísimo. Y muy necesarios. Pero a veces también son dañinos y hay que tener cuidado en tanto estos roles culturalmente asignados repercuten negativamente en el sexo opuesto, lo que sucede de manera explícita en el comportamiento machista.

De nada por salvarte de una vida de ignorancia #micdrop.

No creas que no hubo consenso general. Todos llegamos a la conclusión de que no se puede comparar el que las mujeres nos vistamos con ropa apretada a usar un Rólex para ir a pasear a Barrios Altos.

Ah sí, y que todo en esta vida es más rico con una cerveza en la mano.   

Andrea Galup
Psicóloga de profesión, rubia natural desde los quince y feminista hasta los huesos. Aún no conoce un gato que no quiera adoptar, un libro que no quiera leer, o un trapo que no quiera comprar #shopaholicenrecuperación.
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