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[Entrevista] Wendy Ramos: “Me encantaría hacer drama”

Wendy Ramos

Se hizo famosa y querida por todo el Perú con su papel en “Pataclaun”. Ha sido directora de Bolaroja por 15 años. Comunicadora, actriz. Se describe como una mujer “curiosa”. Punto y Coma conversó con la gran actriz Wendy Ramos acerca de su espectacular carrera y sus proyectos a futuro.

¿Cómo es el día a día de un actor o el día a día de Wendy Ramos?

  • No tengo nada rutinario. Lo único que por ahora es rutinario es que tengo funciones todos los días. Salvo eso, un día puedo no salir de mi casa y al día siguiente tener entrevistas, sesiones de fotos, lavar mi ropa. Es algo distinto cada día.

¿Dentro del teatro es difícil acostumbrarse a esa rutina de tener funciones diarias?

  • No, porque te da tranquilidad tener algo que se repite todos los días, sobre todo si tienes una vida tan cambiante. A mí me gusta. Además de verme con el mismo grupo todas las noches.

¿A qué crees que se debe el éxito que ha tenido “Toc Toc”?

  • El éxito es cada vez mayor. Cada año va viniendo más gente. Creo que es porque uno puede identificar esas manías de los personajes en uno mismo o en personas que conoce. El texto es muy bueno, es demasiado gracioso. Creo que el efecto de que la gente se vaya pasando la voz y el querer compartir esa experiencia ha ayudado mucho. Hay gente que viene más de una vez. Con “Cuerda” nos pasó lo mismo.

¿Cómo nace la idea de hacer “Cuerda”?

  • Hice un taller y tuve que hacer una presentación en la que usé una cuerda. Y me marcó mucho. Me quedé con la idea de hacer algo con eso, porque me movió bastante.

¿Se necesita hacer una introspección para hacer un unipersonal?

  • En el caso de “Cuerda”, sí. La obra es el resultado de mucho trabajo mío, conmigo misma y con mi payasa, con mis emociones. Lloré mucho y me amisté con muchas cosas mías, despacito. Fueron cinco años de perderle el miedo a varias cosas que aparecen en el espectáculo. Cinco años de amistarme con mis cucos para luego bailar con ellos en el escenario.

La gente no entiende muy bien el trabajo de un clown y muchas veces lo asocia con un payaso común y corriente, ¿en qué reside esta diferencia?

  • Lo que pasa es que el payaso clásico es un estilo diferente, es lo primero que hubo. Es una pareja de humor, el cara blanca y el augusto. El cara blanca es el adulto que hace las cosas como las tiene que hacer y el augusto es el tonto que malogra todo. Y funciona en todo tipo de pareja de humor. En los circos, Pinky y Cerebro, el gordo y el flaco. Luego empieza toda la corriente del clown moderno y ves que el clown es como una persona que puede ser muy buena para unas cosas pero mala para otras. Puede ser blanco y negro, depende de por dónde lo mires. Y así somos todos. En esa corriente investigas sobre ti mismo.

¿”Pataclaun” te marcó mucho?

  • Claro, muchísimo. Fue el primer paso artístico grande que di. Aprendí ahí una forma de hacer clown que me trajo reconocimiento público y empecé a actuar. Con July [Naters] aprendí a buscar más perfección, a buscar contenido siempre. Todo eso, asociado a la carrera [Comunicaciones] que había estudiado, me marcó mucho.

¿Cuál es el mejor recuerdo que conservas de “Pataclaun”?

  • Creo que la época en la que hacíamos teatro. Era emocionante para mí. Yo no era actriz y ese espacio para mí fue maravilloso porque me permitía crear, expresarme. Y además a todo el mundo le gustaba. Fue como descubrir la pólvora.

¿Tienes alguna cábala antes de salir a actuar?

  • Sí. Siempre llego temprano. Dos horas antes. Para “Cuerda” llego tres o cuatro horas antes y repaso toda la obra solita en el escenario. Si es la primera función de la temporada la paso dos o tres veces. Acá [en “Toc Toc”], nos echamos un gel de toronja antes de entrar. Todas las chicas nos ponemos el gel. Tenemos que estar las tres y yo echarlo. Antes Melania [Urbina] era la encargada, ahora soy yo. Un día lo hicimos y la obra salió genial y desde ahí lo hacemos. Lo hemos hecho en todas las temporadas.

¿Tienes algún talento que no conozcamos?

  • Cocinar. Hay algunas cosas que me salen muy ricas.

¿Cuáles son tus proyectos personales como actriz? ¿Te gustaría hacer drama?

  • Me encantaría hacer drama. Me encantaría que me tomen en cuenta para hacerlo, creo que podría hacerlo muy bien. Comedia, hasta me resulta fácil. No sé por qué. Para mí, hacer comedia es cómodo, y me gustan a veces los sitios incómodos. Me da mucha curiosidad. Y en cuanto a mis planes, se ha presentado la posibilidad de escribir un libro, pero simple, con las cosas que tengo en mi blog, cositas “random”. Y una película en agosto. En teatro, Mamma Mia. Además de que acabo de empezar a dictar mis talleres.

Has sido directora de Bolaroja por mucho tiempo y siempre se te ha visto como una persona solidaria, ¿te consideras una especie de “luz” en una sociedad tan indiferente como la peruana?

  • Es raro decir eso de uno mismo. Yo siento que estoy haciendo lo que tengo que hacer. Con Bolaroja encontré que lo que a mí me gustaba hacer, también le podía servir a otras personas. No es hacer el bien por hacer el bien. Era como darme el trabajo de buscar algo que me hiciera feliz a mí y a los demás simultáneamente. No pasa por sacrificio ni caridad. Pasa por la justicia de tener algo que me sirve y dárselo a las personas. Es igual con el taller del clown. Creo que todo viene de ser comunicadora. De contarle algo a los demás y compartirlo. Estoy todo el tiempo tratando de levantar todas esas cosas que me gustan y que también aportan algo de valor a las personas.

¿Qué es lo que siempre has querido hacer y no has podido por falta de tiempo o por alguna otra razón?

  • Hay varias cosas. Quiero viajar a la India, creo que lo haré este año. Quiero volver a Japón, que fue el viaje más feliz de mi vida. Quiero hacer un proyecto con niñas. Hay un proyecto que se llama The Girl Effect que me encanta. Y creo que eso resolvería muchos problemas. Quisiera empoderar a las niñas y que se valoren. Otra cosa más loca sería dar taller de clown en todas partes, nos ayudaría a vivir mejor en comunidad.

Me llama la atención el tema de la mujer. Hoy en el país la mujer vive un maltrato constante que es manifiesto, que se ve en la calle, ¿cómo cambiar eso?

  • Creo que es trabajando con niños y niñas. Que las niñas se valoren y que los niños sepan que las niñas no son un adorno. Eso está metido en las casas. El otro día sirviendo una comida escuché: “este plato es para mujer y este es para hombre”, bien servido para el hombre y poquito para la mujer. Esas cosas me rebelan. Y se ve en familias de toda condición. Y no es maldad, es algo que ya está en la cabeza de la gente. Y esas cositas tontas cuando se acumulan crean todos estos problemas que se ven. ¿Cómo cambiar esa mentalidad si ves eso en tu casa a diario? Si cambiaran esas diferencias creo que se solucionarían muchos problemas, inclusive con la comunidad LGBT.

¿Cómo así con los LGBT?

  • Porque creo que también podría pasar por un odio a la mujer. O sea, ¿cómo un hombre puede querer ser o sentirse como mujer? No sé, a veces pienso que podría ser eso también.

El tema de los LGBT es bastante sensible y causa insultos irrepetibles en redes, ¿a qué crees que se debe?

  • Yo creo que es miedo. Creo que hay un miedo al cambio, a no saber qué viene. Y cuando uno tiene miedo, ataca. Pienso que creen que el lugar del hombre está en peligro y el hecho de que un hombre “quiera ser mujer”, o quiera parecerse a una mujer o que simplemente se enamore de otro hombre los desequilibra.

¿Te molesta que la prensa, o el común de la gente llame a la gente de Esto es Guerra o Combate “artistas”?

  • Yo no veo televisión, me cuido bastante. Cuando veo, me dan ganas de coger una maleta e irme fuera. En la época de #ConMisHijosNoTeMetas empecé a ver un poco para ver en qué andaba porque no podía creer lo que estaba pasando. Vi tres días televisión y te juro que por primera vez en mi vida empecé a buscar en qué país se podía ir a vivir. Y eso me pasa cuando veo televisión. Como comunicadora, me voy dando cuenta de varias cosas. A veces escucho que mencionan algún nombre y asumo que es uno de los chicos que trabajan en los realities, pero la verdad es que no sé quiénes son, y me alegra tanto no estar enterada de con quién se pelearon, ni con quién se casaron, ni con quién se engañaron.

¿Crees que la sociedad se ha degradado?

  • Pareciera que sí. Y por eso no veo televisión. Prefiero ver cosas geniales, gente linda que chambea mucho, buenos actores, ver teatro, cine, estar cerca de gente que trabaja por un Perú mejor con proyectos increíbles.

Para terminar, ¿qué mensaje le das a los jóvenes?

  • Que se pueden hacer cosas. Que no pierdan las ganas, el ánimo. Porque todo pareciera indicar que no hay futuro, que todo está mal. Pero si se pueden hacer grandes cosas. Me preocupa verlos tan cansados, cansados de hacer cosas. Creo que lo más lindo de la juventud es tener esa fuerza, esa vitalidad para cambiar lo que no nos gusta y eso no se puede perder. Que se fijen bien en cómo está hecho el mundo. Uno tiene que preguntarse mucho. Yo trabajo mucho conmigo misma tratando de cambiar cosas que no me gustan de mí. Todo el tiempo. Hay mucho por hacer por dentro y por fuera
Luis Enrique Baca
Estudiante de Derecho en la Universidad de Lima. Apasionado por la política y el cambio. Amante del Perú.
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