CULTURA

[Entrevista] Luis Noriega: “Hay que examinar más el humor de Borges”

El año pasado Colombia fue el invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Lima, y entre los libros que trajeron por dicho motivo, estaba “Razones para desconfiar de sus vecinos” (Literatura Random House, 2016). Debo reconocer que solo me guié de su portada y la breve sinopsis para llevarlo en lo que fue casi, una apuesta a ciegas. Tiempo después me enteré que ganó el Premio Internacional de Cuento Gabriel García Marquéz, por lo cual me acordé que el libro estaba en algún rincón de mi casa y me puse a leerlo, concluyendo que  premio estaba bien merecido, tal como detallé en mi reseña de la semana pasada. Aprovechando su presencia en nuestra capital con motivo de la FIL Lima 2017, pude conversar sobre ese y otros temas:

“La ociosidad es la madre de todos los males”, dice un popular refrán que se podría aplicar a tus personajes, que parecen estar aburridos al no poder concretar ninguna de sus metas-. ¿Es posible que dicho tedio sea un posible desencadenante del delito como pasa en algunos de tus relatos?

Bueno,sí. Eso lo dicen algunos y de hecho hay un cuento en el que lo trato explícitamente, que es El problema de Randy . El personaje trata de diferenciar entre la violencia gratuita de los europeos donde la gente mata por estar aburrido(obviamente  una exageración del personaje)  y la forma como se mata en Latinoamérica, donde sí hay una razón para hacerlo . Y  él está en ese vaivén de ceder a la seducción del crimen.

Aunque debo decir también, que el tedio es también la madre de muchas virtudes. Gran parte de la ociosidad nos permite ser creativos y dar espacio a la imaginación. El exceso de tiempo libre es lo que hace que el cerebro se invente cosas muchas veces.

Algunos  de tus personajes se encuentran además frustrados y  casi condenados a fracasar de forma constante, sobre todo porque no cumplen con ciertas expectativas externas, como los profesores angustiados al no poder ser los famosos escritores que anhelan. 

La insatisfacción es una constante en muchos personajes tanto de los cuentos como de las novelas. Es un motor importante para la narración. Es decir,  un personaje que está contento consigo mismo no es un personaje interesante. Hay que buscarles una historia a esos personajes insatisfechos, ya sea porque esa insatisfacción los lleva a intentar cambiar y ,a veces, a fracasar en ese intento de modificar su situación.U ocurre que  esa insatisfacción los hace susceptibles  a que el cambio venga de afuera y los afecte.Es un tipo de personaje que me gusta y con el que he trabajado de diferentes maneras en todos mis cuentos.

En La doce leyes del éxito,uno de mis cuentos favoritos del volumen, satirizas los mantras de la autoayuda y sus pregones que venden “una forma de ser o vivir” , pero también porque haces un ejercicio medio borgeano en el que se legitima de lo falso, en lo que podría ser un delito en circunstancias reales.¿Hay forma que se pueda extrapolar ello a otros aspectos sociales?

Gran parte de lo que tenemos en el mundo de la cultura y de las redes sociales es en parte una impostura. Es decir, creamos personajes a los cuales queremos parecernos queriendo dar la mejor versión de nosotros mismos, Y dependiendo de la suerte de cada quien, se puede ser más fiel o menos fiel a ese personaje que uno se inventa. En el caso específico de este cuento es obvio que el personaje es eso: un tipo que está perdido y desempleado, y termina descubriendo que esa farsa es una forma de ganarse la vida.

En Salinger y Parte de la religión hay una mirada cómica y critica a la obsesión de algunos escritores por los premios literarios como una forma de salvación y reconocimiento, lo que me lleva a preguntarte: ¿Cómo asumiste el premio de cuento García Márquez que ganaste el año pasado?

Ese premio me cayó como una sorpresa. No lo esperaba. Estaba convencido que no iba a gana porque estaban escritos estos cuentos sobre el problema de la autenticidad del escritor. Salinger  es otra forma de mirar el problema de los escritores que decidimos escribir no por la fama, no por el dinero que se pueda ganar, sino porque es algo importante y vital. Escribimos así no podamos publicar. En dicho cuento en específico ,  el protagonista es alguien que  no tiene estas teorías, y cuando se gana un premio lo primero que quiere es que todo el mundo lo sepa, porque si nadie lo sabe entonces va a seguir siendo un tipo anónimo y frustrado,  y entonces realiza un esfuerzo desesperado para que  sus compañeros de trabajo y  alumnos, se den cuento que él es famoso, él es alguien. Hice una burla específica a esas ambiciones cuando llega la fama.

Para mi fortuna (o desgracia), el premio salió en los periódicos y todo el mundo supo que me había ganado el premio. Y  creo que no me ha cambiado la percepción que tengo de la literatura y el oficio. Sigo siendo muy enredado, muy artesanal en lo que hago, y me pasa como en esta entrevista,  que cuando tengo que hablar de  estas cosas, me siento un poco farsante, y tengo que hacer un esfuerzo por ponerme en un papel en el que no me siento cómodo ya que esto me cayó de repente como te dije. (risas).

¿El primer cuento, que presta su título al libro,  puede ser una alegoría de como nuestras relaciones se están rompiendo y desgastando en esta época de  hiperconectividad en el que sin embargo no sabemos qué es lo que pasa con la persona que está a nuestro lado?

Este cuento fue uno de los primeros que yo escribí estando en España. Para mí el gran problema de la desconfianza era sobre cómo vivíamos en las grandes ciudades de Colombia, en Bogota específicamente, o Caramanga donde yo crecí. Y es que el extraño que se aparece en la calle, es un enemigo en potencia, alguien de quien siempre parece estarse desconfiando.Del extraño hay que desconfiar por principio. Y cuando fui a vivir a Europa descubrí que esa no era la regla. Allá en el extraño se confía hasta que haya razones para desconfiar. Entonces ese cuento fue uno de los primeros ejercicios por hacer un humor mucho más ligero. De no hacer ese sarcasmo doloroso de los personajes de mis cuentos de “Mata y Paga” , narrando una desconfianza que llevaba a lo absurdo. Todos desconfían de todos por razones diferentes, y cuando no hay razones para desconfiar, se las inventan.  Hay una estructura muy juguetona donde los vecinos desconfían del que está debajo de ellos y confían en el que está por encima, sin ninguna razón lógica sin esforzarse por conocerse los unos a los otros.Es una parodia de todo esto.  Pienso que en la vida cotidiana de nuestras sociedades esto es un problema, un drama.

Dicen que es más difícil hacer reír que hacer llorar y tus relatos tienen grandes dosis de un humor lúcido y que llevan una crítica entre líneas. ¿Qué autores fueron referenciales para dicha vertiente humorística?

Me gusta el tipo de humor de Borges. Es un autor al que no se le acaba de reconocer cuánta ironía y cuánto humor hay en sus relatos. Hay que examinarlo más, porque es un autor muy sutil. Ya quisiera ser yo así (risas). Otros autor latinoamericano que he tomado como referencia es Bryce Echenique y específicamente el de “La vida exagerada de Martín Romaña” ,una de mis novelas preferidas.

Entre mis autores preferidos de toda la vida destaca Kurt Vonnegut. Es un autor que manejaba un humor muy especial,porque lo combinaba con la ciencia ficción, siendo esta última muy específica e idiosincrática. En cuanto a lo que  he leído más recientemente, está David Sedaris Es una autor norteamericano que podría ser el modelo de algunas crónicas que he escrito y que no circulan en libros, sino solo entre amigos por ahora (risas).

Transcripción: Alejandro Alva

Sebastián Uribe
25 años. Economista de la Universidad de Piura y administrador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Estuvo en el curso de Economía del BCR. Ha publicado reseñas en El Dominical, El Roommate y Solo Tempestad. Su blog personal es “Un perro romántico”. En la actualidad anda buscando espacio para sus libros.
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