POLITIBLOG

Trump el problema va a continuar

trump

Trump no es sólo un candidato, sino también una forma de hacer política. Y eso último no se va a ir por más que pierda en cuatro semanas.

La candidatura de Trump en EE.UU. está en problemas. A estas alturas todos deben estar enterados del video sumamente crudo y francamente indefensible en el alardea de su capacidad para asaltar sexualmente a distintas mujeres (otros videos con nuevos comentarios inaceptables ya comienzan a ser reportados por CNN). Y porque en el mundo todavía queda aunque sea una pizca de cálculo político decencia, los republicanos han comenzado a abandonarlo en masa. En este momento, su popularidad es casi tan baja como la de Olanta Humala.

Pero aunque Trump el candidato pierda, Trump el problema continuará por un tiempo. Si algo ha demostrado su candidatura, es que muchos están dispuestos a apoyar y votar por un candidato xenófobo, racista, bravucón y francamente indecente… simplemente necesitan uno con mejor olfato político y una imagen pública quizá un poquito más aceptable. Hay que recordar que en términos de xenofobia, la distancia entre Trump, Ted Cruz y Sarah Palin no es tan grande.

Quizá la mejor forma de entender a Trump es enmarcar su ascenso dentro de un fenómeno bastante extendido en otros países: el crecimiento de la xenofobia y el nacionalismo chauvinista. Trump es una versión estrambótica de Boris Johnson y Nigel Farage en Reino Unido, o Marine Le Pen en Francia. Es más bien parte de una sobre-reacción desde la derecha contra la globalización (la izquierda también la tiene, pero ya discutiremos eso otro día). Las propuestas de Trump, como construir un muro o impedir la llegada de migrantes solamente por la religión que profesan, ha sido normalizada y ahora es aceptada en los debates de política pública. Antes, eso era impensable.

El mundo en general, y los países desarrollados en particular, parecen estar teniendo problemas en digerir la ‘hiper-globalización’, que en algunos casos ha pasado de ser la globalización que conecta y se nutre de la diversidad, a aquella que homogeneiza y genera ansiedad económica y cultural. Los historiadores del futuro verán este periodo como clave para entender cómo la globalización democrática se descarriló o cómo volvió encontrar el rumbo. Gran parte de eso pasará por cómo se interpretará el legado de Trump pasada la elección.

Alfonso de la Torre
Economista por la St. Mary´s University en Texas y estudiante en la Maestría de Políticas Públicas de la Universidad de Harvard. Desde chico tiene problemas para diferenciar la derecha de la izquierda.
Click to comment

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...
To Top